25 de diciembre de 2009

¿Qué más da?

He nublado mi mente por momentos, he tapado con otros besos mi corazón pero en mis pies siento el peso de esta condena que continúo solo cuesta arriba.

El calendario no entiende de fechas; el amor ni de personas, sentimientos u oportunismos. Yo directamente no entiendo nada salvo el soneto de esta triste historia que vaga catatónicamente por las mismas venas que hoy fluye honor y poco más.

La urbe no cree en las películas, en las historias de amor. Ignorantes ellos al no saber que unos pocos nos dedicamos a dibujarlas en aquel sitio donde los lápices y pinceles no llegan a alcanzar. Donde sólo unas pocas os atrevéis a rechazar, a renunciar a un solfeo eterno.

He echado un vistazo por la escalera y te he visto abajo, más lejos cada vez mientras yo sigo petrificado en el pasillo intentando comprender el hecho de que sólo te vea a través del baúl de los recuerdos. Da igual que no recuerdes aquella fecha, esa cita o aquel beso pero has de saber que quien dice te quiero es porque lo siente a cada momento.

¿Qué más da? ¿Quién da más?

21 de diciembre de 2009

¡Ay!

Sigo soñando que me besas...
¡Ay felicidad!, ¿Dónde estarás?
¡Ay tristeza!, ¿Por qué regresas
cada mañana cuando te vas?

16 de diciembre de 2009

Es tan inútil recordar...

Me estoy riendo con la risa más cínica que tengo, lo siento, pero gasté mis últimas sonrisas sinceras esta tarde tomando una cerveza.

Ya no sé ni qué poner, ni qué pensar, esto cada día coge más ritmo y la escritura no va por el buen camino. Intentaré no juzgar, tampoco comprender. Cada uno elige el camino que se labra previamente y si le es posible, lo sigue. El mío está casi tan oscuro como la sociedad. Esto no está hecho para mí.

- ¿Qué lugar tienen hoy las viejas palabras? ¿Dónde queda todo lo vivido? ¿Cuándo se es realmente feliz, algún día? ¿Por qué vuelve a plagarse este diario de escritos si hace meses rozaba la quiebra?
- "Tranquilo, el tiempo pone a cada uno en su lugar"
- Sí, supongo que seguirá pensando qué hacer conmigo.

Casi vuelvo a temblar mientras escuchaba pero es tan inútil intentar entender como seguir con esta farsa. Es tan inútil seguir con esta farsa como recordar. Es tan inútil recordar...

13 de diciembre de 2009

En definitiva, yo (II)

Tengo una mezcla entre alegría, confusión y nerviosismo que me produce esta rara sensación al ver que sigo buscándote tras cada silueta e inundando mi estómago con mi vil y amada compañera de viajes.

Estoy sentado, con la mirada tan fija como perdida escuchándolo latir, casi hasta reventar y la indiferencia que me produce este hecho empieza a ser casi más preocupante que el tiempo que sigo dándome, dándote, dándoos.

Hoy, me aburre hasta escribir, saber y sentir si no te diriges a mí y ser no políticamente correcto es lo único que me ayuda a no ser del todo infeliz. La poesía revolotea tu melena al viento mientras yo me pierdo en tu pelo y tú en mis pensamientos.

Ha llegado el momento donde no respeto nada exceptuando mi egoísmo, al que baladas heladas empujan hacia el abismo y donde cada letra esculpida sobre este diario tiene más sentimiento que todo yo.

Sólo soy capaz de mostrar sin llegar a sentir. Me siento como el mejor cocinero en su oficio sabiendo que no volverá a probar su comida. Pasó su tiempo, ya no come, y mucho menos hoy que es domingo y la lluvia se ha apoderado de las horas...

11 de diciembre de 2009

Os echo de menos

Me he vuelto a despertar con un fuerte aliento apestando a alcohol, con la duda de si había vuelto a rebajarme, de volver a atreverme a decir las verdades que cuando pienso me hacen temblar.

Carezco de vuestros gestos y abrazos y no logro acostumbrarme a renunciar a esa camaradería por la que ayer brindamos. Compartimos los mejores y peores momentos de una gran experiencia y ahora la distancia hace mella entre nosotros.

Estoy harto de escuchar que la vida está llena de épocas, etapas y ciclos, pues como el sexto no habrá ningún otro.
Os echo de menos cada nueva mañana que me sepulta entre dudas.

6 de diciembre de 2009

Recuerdos

Te di por olvidada
entre pueriles poesías,
suicidando madrugadas
desde cervezas vacías.

Encapuchando recuerdos
sigo sin ver la salida,
cada día que me pierdo
al merodear tu pupila.

Volveré a soñar contigo,
otra noche de optimismo,
pues mi mayor enemigo
siempre seré yo mismo.

28 de noviembre de 2009

Vuelvo a las andadas

Nada, aquí sigo, pasado de tuerca pensando en ti, esperando que tu acercamiento me aleje de este frío que gobierna la ciudad.

Quiero que el barniz de tus labios lapide esta foto donde en su final se nos ve besarnos, donde predomina el idioma de los besos y del amor, donde escuchar a Ismael Serrano en su máximo esplendor no es un delito, sino una muestra más de la añoranza a los tiempos de separación.

He deseado que me volvieras a besar bajo la lluvia, mientras nadie nos escuchaba, mientras corríamos el riesgo de ser sorprendidos, mientras alguien nos mira desde lo lejos envidiándonos sin alzar la voz, en ese sitio donde no cabía la pasión, desde donde nos queríamos sin tener que caer en la tentación de beber y jugar con los verbos.

Ya no recuerdo cuánto tiempo pasó, sólo sé que sigue jugando en mi contra desde aquella tarde la cual me pierde en olvidos y recuerdos, donde improviso, donde no quiero recordar a nadie pero mi subconsciente te nombra, donde me traiciona una vez más ahora que vives lejos, sin pensar en mí.

Hoy, que es la música quien me duerme y tus besos los que me hacen soñar...

23 de octubre de 2009

Y yo aquí...

Te has ido. Aquí me quedo yo, con todos mis objetivos cumplidos, perdido en horas carentes de sueño. Pero quiero más.

Es difícil aceptar que seas, de repente, la primera silueta que pasea por mi mente al alba. Pero aquí, un admirador de gestos, eclipsado quedó por tu sonrisa.

Comienza a parecerme enfermiza la rutina de buscar la fidelidad de tu mirada a cada momento, pero me resulta inevitable.

Ve, bésale y dime qué es lo que sientes, que yo respeto pero no espero eternamente.

18 de octubre de 2009

También lo necesito

Innegable. Imposible evitar una escritura acerca de las ganas que me vencen por momentos últimamente.

Sí, parece que también lo necesito. El respetar tanto cada situación termina por aburrirme cada vez que os veo, cada vez que me siento a añorar tiempos pasados en mi interior mientras exteriormente tengo dibujada la mejor de mis carcajadas.

También me apetece algún día la monotonía que me aburría, los momentos tensos que me llevaban al lloro y a día de hoy me hicieron prácticamente insensible, menos mal que algún pequeño atisbo de emociones me despiertan momentaneamente de este raudo trance de vez en cuando.

He sonreído de día pensando en tu felicidad, de noche disfrutándola a mi lado cada vez que cierro los ojos y seguimos mirándonos de esa forma, parece que nada ha cambiado pero cada amanecer ejerce de guillotina sobre mí.

El mundo está cada día más podrido y yo me consumo reptando entre toses y tu ausencia.

4 de octubre de 2009

Bonito fue quererse

Libre. Es así como me siento mientras una capa de niebla resbala por mi frente, mientras una nueva ráfaga de aire levanta mi labio superior.

La respiración contenida es vencida por las ruinas de mi mirada fija, perdida en el nunca jamás donde algún día me mandaste sin prometerme que volverías a por mí, en el sitio donde yo, solo, empiezo a esbozar sonrisas y a caminar sin ayuda como cual niño pequeño.

Cada abrazo me hace sentirme más querido, cada palmada o cada guiño me hacen sentirme más fuerte bajo el peso de esta cargada mochila repleta de anécdotas y experiencias de la vida. Cada cerveza me depura. Cada disparo me hace sentir un poder del que dudo ser digno de recibir y cada recuerdo tuyo me hace sonreír.

Llegó el momento de recordar lo bonito que fue quererse; sin miedo, sin rencores, donde quizá pronto no haya sitio para ti en esta sala plagada de butacas vacías...

26 de septiembre de 2009

En definitiva, yo

Está comprobado. Nadie termina de pasar por el triángulo de mis sentimientos, nadie...

Es difícil atragantarse cuando hay poco que decir, pero no imposible cuando se tropieza una y otra vez con un corazón que adorna un áspero pensamiento. La dura rutina consigue alejarme por momentos de ti, de mí, del principio de este diario que cabalga cada vez más rápido hacia su final.

Por instantes parece que las cosas cambian, pienso que no me equivoqué al tomar la decisión pero, sin duda, sería mucho mejor llegar a casa y contarte mis quehaceres diarios escondido en tu pelo. A diferencia de esto, termino por sentirme solo, como cuando tienes sexo con alguien a quien no amas.

Tic tac, tic tac, la aguja no cesa mientras en mi lista siguen tareas por realizar, ejercicios que me ocupan tu tiempo, que me obligan a pensar menos en ti, pero más intensamente y siempre, con una sonrisa que termina por vencer a mis labios.

Todo y nada cambia cada día en mí si no me llamas (sin la elle).

12 de septiembre de 2009

De ilusiones se vive...

Los párpados pesan, el cansancio se ha ido apoderando de mí una vez más en este sueño en el que tú andas desvelada por el pasillo.

Las heridas de mi mano impiden una cómoda escritura para la que apenas tengo tiempo en esta época en la que el andar se quedó atrás. El paso ligero se ha apoderado de mis pensamientos.
Es como una huida constante en la cual me siento bien, sumergido en tardes de cielo naranja. Poco recuerdo ya, sólo sé que un día fui el mejor en todo menos en olvidarme de ti, ahí, siempre tuve el último puesto reservado.

Esta noche el rojinegro del cielo relata la lejanía del plenilunio y el blanquiazul de mis ojos deja clara mi pasión.
No me importa que se caiga el vaso de café si con ello puedo verte sonreír cada mañana cuando me levanto mientras señalas mis ganas de volver a besar en esta cama de matrimonio en la que me consumo perdido.

De ilusiones se vive y de recuerdos se muere...

1 de septiembre de 2009

Manifiesto

La mochila está al completo, y muy lejos de sentirme mejor, estoy ahogado en náuseas desde hace un buen rato, no es malo del todo seguir sintiendo emociones tan intensas.
Agosto da paso a septiembre también en mí.

Es duro darse cuenta de que por momentos, la dejadez y el pasotismo se apoderan de uno, cuando el miedo y los nervios sólo son compañeros por un rato pero aquí estamos, sabiendo que a cada batalla de guerra, le acompaña una historia de amor, la mía lo hará en forma de libro.

Me di cuenta hace poco de que ultimamente mi cabeza sólo brilla cuando no relucen mis ideas mientras abría otra cerveza con el abridor que dejaste perdido por mi cocina. Sí, hoy me siento vacío, lo he vuelto a hacer, y la verdad es que no me siento peor persona, eso sí, veo peligrar la única debilidad que me quedaba, aunque sé que te amaré una y otra vez hasta que tenga tu corazón a mis pies.

Mención especial para los que seguís sin comprender las locuras que corren mi cabeza y aún así no desfallecéis, ¡qué mérito! Me encantaría extenderme y extenderme hasta la saciedad, no sé si porque tendré muchas cosas que decir y pocas que callar o al revés, la cuestión es que voy camino de un cambio inevitable que creí necesitar, aunque cierto es también que estos planes se hicieron pensando en el nombre de una película, a veces, la ficción supera al cine, lástima.

La madrugada empieza a dar paso al día y aquí uno que sigue viendo el pasar de las horas. El momento se acerca si yo me alejo de vosotros y es imposible negar las nuevas penas que un día más se adueñan de este nostálgico.

No dudéis ni por un momento que os echaré de menos.
Volveré, no sé cómo ni cuándo pero lo haré.

¿Y tú, volverás?

30 de agosto de 2009

Volverte a ver

Tampoco fue para tanto el volver a cruzarme con tu oscuro rímel, de hecho, es probable que vuelva a hacerlo pronto.

No pensé, me puse firme. Creo que durante meses le tuve más miedo a la incertidumbre que a ti. Mi perseverancia nunca me permitió actuar con la cordura necesaria y hoy por fin me postré ante ti. No me ha costado demasiado, la verdad, o eso creo, porque no sé si me importas menos o realmente soy yo mismo al que descuido, no sé si he dado un paso adelante o dos atrás.

Sé que preguntas por mí de vez en cuando, yo no dejo de hacerlo ni un solo momento en mi interior, pero claro, se supone que lo de hoy es un avance, por lo que no debería ponerme a decirte estas cosas. Jamás he podido negar que no dejo de pensar ni un día en ti desde que me clavaste tu mirada hace ya algunos años, hace mucho que partiste, pero dentro de mí, sigue arrasando con todo la sombra de tu tornado.

Miro aquellas rocas y me resulta inevitable verte soñando entre mis besos, cuando bailábamos sobre la órbita de la luna o cuando me deslizaba por el meridiano de tu cintura. Es imposible decir que me siento pleno sin aquellos planes que aprendí a echar de menos como nadie, pero claro, me estoy olvidando de ti.

Quizá, incluso algún día deje de escribirte estas cartas sin destinatario...

12 de agosto de 2009

Aquí sin ti

Bonita traducción para usarla de título, sin duda alguna, era casi obligado el vernos las caras esta noche, ¿no?

He consultado el horario una vez más y en cada desfigurado recuadro sobrevive la tarea de echarte de menos, no será hoy cuando me pare a pensar que el tiempo arrasó con todo. Simplemente he vuelto a mirar el teléfono esperando la infidelidad de tus llamadas perdidas, pero tú no escatimas en felicidad como vengo haciendo yo desde hace tiempo...

El amor es un prostíbulo en el que no me dejan entrar, te lo digo yo, que creí en él hasta que él dejó de hacerlo en mí. Tu cepillo de dientes me mira apenado cada noche desde el mismo lugar de siempre, esperando ser untado en pasta y sacarle brillo a tu sonrisa, pero sus mugrientas y ásperas cerdas dejan clara tu traición.

Si él quiere ser como yo, yo quiero tenerte entre mis brazos, así que sólo si te libera de su piel, le daré el éxito de mis fracasos, pues no hay mayor tortura que el morir por tus besos.

4 de agosto de 2009

Se busca

Siento que llego tarde mientras sigo lamentándome de las decisiones tomadas y por tomar, fijando la mirada en un anticuado suelo, sufriendo la incomodidad de esta silla de madera.

La incertidumbre me vuelve a presionar en este ciclo lleno de dudas, y si ya de por sí es difícil sumergirse en un presente más llevadero, apareces tú quejándote de la persona en la que me he convertido sin saber que ésto sólo es el resultado de nuestra resta. Tienes razón, he vuelto a beber, pero... ¿realmente importa?

La decepción es víctima de mi exigencia mientras en la película de mi vida se oferta barato el papel de personaje secundario, el de actriz está agotado desde hace algún tiempo y eso, me entristece casi tanto como aquellos portazos de amor que aún hoy sigo escuchando.

Veo a la luna llena de penas, como a nosotros. Tú piensas en él, yo en ella y mientras nos besamos como adolescentes que recorren el camino de la perdición entre azotes de la vida, estregándonos interiormente lo felices que fuimos por momentos pero sonriendo deseándonos fruto de la lujuria.

Aquí estoy dispuesto a aburrirte de nuevo con mis melancolías y nostalgias baratas, deseoso de volver a recitar esa corta y sentida frase prohibida que tanto nos decíamos mientras te sigo buscando. Sí, a ti, dulce asesina de mi amor.

27 de julio de 2009

Temblando entre sonrisas

Era ineludible echar el freno de mano de mi sonrisa sentándome un instante, el cual fue aprovechado por mis miedos para atraparme.

No acostumbro a ver de cerca a la preocupación últimamente, vago entre miradas, risas cómplices y cervezas viendo pasar la ola de calor veraniega sin responsabilidades ni obligaciones, con el mismo carácter de siempre pero decidido a no mostrarlo. Apartarme de vosotras a tiempo, me parece lo más inteligente.

Me sentí capturado, no pude huir a tiempo y tampoco hacer frente a las complicaciones de la vida, soy así, marco objetivos claros y los persigo hasta la saciedad, pero me aterra el no dar la talla tanto como la lejanía o el saber dónde o con quién estarás. La tuya es la última gran huella que hay marcada en mi camino y se ve desde muy lejos.

Hay cosas dentro de mí a las cuales nunca tuve el valor de plantar cara, sé que mirando hacia otro lado no voy a solucionar nada, mas nunca hice un curso de cómo afrontar el pánico al fracaso, y aquí sigo, temblando...

24 de julio de 2009

Va por ti, o por ella...

Me río porque veo que empieza a llegarme lo que siempre merecí, no son más que objetivos, nuevos caminos, pero son míos pues por mí fueron marcados.

Si te aguanto una mirada pícara o te pregunto después de haber actuado es porque me siento seguro ante el mundo, yo también os miro desde lo alto y ni siquiera sois capaces de daros cuenta.
Hoy os veo desde el puente de los recuerdos, bajo el verde militar de estas gafas. Sin embargo, ahora, me siento más caballero que nunca.

Otra noche más vuelve a desconcertarme el perderme entre tus besos, tú que apareciste de la nada y has logrado que no recuerde aquel adiós innegociable, te aseguro que me he prometido que esta vez todo será distinto y he comenzado a creérmelo.

Puede que te besara mientras dormías como dijiste, o quizá lo soñaste, quizá lo hice o puede que te confundiera, puede que mis besos soñaran que te besaron mientras tú te enfundabas esa máscara angelical...

22 de julio de 2009

Te quiero aunque no sepa decirlo

Al sentir vuestro calor me distrajo el cómo se erizó el vello de mi piel al igual que en las grandes ocasiones.

Necesitaba despertar con una llamada que indicara el final, quería dormir egoistamente y despertarme con tu voz diciéndome que todo había pasado, me sentí vulnerable e indefenso como cual cachorro en la madriguera a la espera del regreso materno.

Tuve pánico por momentos, incluso después de recibir buenas noticias un nudo se apoderó de mi estómago y pensé que quizá no era un mal momento para expresarse con lágrimas, pero finalmente no fue así, sólo deseaba ser yo quien llenara ese anticuado y gris pijama.

Dejaré las formalidades y la escritura por un momento y diré que estaba acojonado, que llegan situaciones en las que uno no sabe ni cómo reaccionar y sólo puede quedarse callado, aterrorizado. Quiero irme lejos, pero siempre y cuando no pierda de vista el camino que de nuevo me conducirá hasta a ti y si no es así, pues me paro y lloro como un niño pequeño hasta que vengas a por mí.

Porque eres tú quien siempre estuvo ahí y hoy creo que comprendí que eres la mujer de mi vida.

(Para mi madre)

21 de julio de 2009

Otra mirada

Bésame con la pasión que retengo desde aquella mañana, no te preocupes por las lágrimas, quedarán cristalizadas por la frialdad de tus ojos.

Deseo inundarte en rosas mientras te amo bajo la tormenta, acariciarte mientras la luna mira atenta, mientras el descuido de mi barba te rasga la cara y me doy cuenta de que sólo necesito otra mirada, otro atardecer reflejado en el esmalte de tu sonrisa, otro rato de ti...

Probablemente ya de mí te has olvidado y sin embargo yo te seguiré esperando. No me he querido ir para ver si algún día que tú quieres volver me encuentras todavía. Por eso aún estoy en el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente. Para que tú al volver no encuentres nada extraño y sea como ayer y nunca más dejarnos.

Probablemente estoy pidiendo demasiado se me olvidaba que ya habíamos terminado...

20 de julio de 2009

De vuelta en la realidad

Pasan las horas frente al bloc de notas y sigo sin saber qué decirle, curiosa inspiración para animarme a escribir.

Si la página sigue en blanco es simplemente porque no sé cómo decirlo, te vi y fue todo tan real que me apenó el despertarme sin despedirme con un beso o simplemente cogerte la mano y traerte de nuevo a mi realidad, aunque dejáramos claro que mi dolor no pasaba por el embudo del rencor.

Ráfagas de aire me acercan a tu esencia mientras yazgo de cenicero donde apagar tus colillas. Sólo si me lees sabrás lo que te pierdes mientras yo sigo concretando citas de domingo en la urbe. No son más que decisiones, acertadas o equivocadas, ¿qué más da eso ahora si ya no soy el francotirador que vigila tu espalda?

No me busques donde al resto, no estaré allí, sólo tú sabes dónde puedes encontrarme, no hace falta una dirección, sólo tienes que cerrar los ojos...

16 de julio de 2009

A base de escritos...

Te sentí pasar como cual estrella fugaz por mi camino y hoy el teléfono, sonó distinto.

Te veo huir montaña a través siguiendo mis indicaciones y una brújula averiada y ni yo me entiendo, huelga decir que no podía pedirte que te quedaras, pero darte el empujón para que saltases por el acantilado de mi ausencia es una de esas decisiones que caracterizan a un cerebro con una parte defectuosa de fábrica, pero alguien como tú lo merecía. Alguien como yo, no puede poner trabas a tu recorrido.

Como cité, no quiero ser partícipe del circo que ha creado la sociedad basado en autoengaños y mentiras al prójimo. Me entristeció tu despedida, un servidor ya sabe de las partes que constan pero nunca llega a acostumbrarse a ellas para conseguir leerlas friamente y sabe Dios (el tuyo) que poca gente hubiera actuado con la sensatez que desbordas, lo cual me dejó sin vocablos.

No me queda más que aplaudirte mientras me quito una espina, mi corazón empieza a parecer un colador y yo no hago nada por remediarlo. Supongo que tropezaré otra vez en la misma trampa de siempre. Volveré a meterme en la cueva a ver si aparece el lobo y me siento más indefenso que nunca, eso sí, no rechazaré su bocado si piensa que lo merezco

Si sonrío es por ti, y si vuelvo a abrir la nevera es porque no puedo convertirme en el Mago Eisenheim y hacer desaparecer ciertas cosas o simplemente, acelerar el transcurso del tiempo.

15 de julio de 2009

Leí mientras te sentía

Anoche me paré a leer a un visionario con mi mismo nombre, tenía un estilo clásico definido y la sinceridad de su interior era delatada por la claridad de sus ojos.

Leí música donde nuestras notas nunca desafinaron, comprendí que si te obligué a ver películas de amor era sólo para intentar meterte un poco en el papel. Sólo quería que entendieras que no iba a ir a ningún sitio si no era contigo, mentalicé versos hermosos mientras me alimentaba de tu mirada si con ello lucía las joyas de tu sonrisa y hoy, hasta el enjuague bucal me sabe a ti.

Pienso en el tiempo en el que nuestras cabezas se alineaban y era víctima de las distancias cortas, en el sentir de tu tocar que nunca he vuelto a ver y en el tacto de tus besos, que he llegado a comprender que no suenan igual en otras bocas. Hoy sigo siendo aquella marioneta que manejabas con los hilos de tus palabras y comprendo que no hay escudo que valga para estos fuegos artificiales que tengo por sentimientos.

Nunca llegaste a entenderlo. Tú, que pensabas que era del sur porque por ti perdí el norte. Yo, que te siento débil como a mí cuando miro nuestras fotos y me veo abrazado a la felicidad y a ti en el reflejo de mi húmeda retina. Y vosotros, que cuanto más os digo, menos le tengo que decir.

Perdona si ayer no te quise, hoy, vuelvo a la carga.

11 de julio de 2009

Siempre queda algo... (de poesía)

Pintadas en la pared
descubren amores perdidos
si la vuelta al beber
desactiva mis sentidos.

Del dolor cervezas vacías,
del recuerdo escritos como éste,
para el olvido rotas poesías
que sonríen por no verte.

Mientras recorre sus venas
el fluir de tu veneno,
y mis más tristes penas
siguen echándote de menos.

9 de julio de 2009

No recuerdo vuestras voces

Me senté a esperar, dispuesto a acentuar vuestros sonetos, vosotros miráis atentos.
Si no escucho vuestras voces, me resulta tan imposible recordarlas como empezar a escribir sin las primeras cervezas corriendo por mis venas.

No sé cantar, ni dibujar, pero puedo haceros un pergamino con las leyes de la infelicidad, paseando a hurtadillas por ella, por zonas inflamables que son auténticas desconocidas para muchos de vosotros. Aún así, sin apenas conocerme, me emocionaron vuestros aplausos. Recordar, se me da bastante mejor.

Traté de dibujar vuestro hablar en mi mente, de darle una forma o una figura pero no veo más que colores borrosos. Puede que eche de menos reconocer ciertas cosas pero por algo se os retiró esa importancia de mi persona, poco se puede hacer ya.

Vosotros vagáis perdidos y yo de vez en cuando me acuerdo de vosotros, no sé si será un hecho recíproco, la verdad es que es algo que adía de hoy no me quita el sueño.

3 de julio de 2009

La nueva era

Ya no sé si es domingo o lunes, ni lo que te corresponde, pero déjame llevar la batuta que te trataré con dulzura en este tiempo lleno de indecisiones.

Dame un nuevo minuto a tu lado que no esté marcado por el reloj, cédeme un futuro que haga olvidar a mi pasado, bésame con tu nivel más alto de pasión y tal vez así olvide el letargo de mis fracasos.
Si no lo consigues, no mojes tu maquillaje, que yo sólo soy un poeta en crisis de inspiración que siempre encuentra un gris escrito para cada acción.

Eres mi quinto as de la baraja, el palo que nunca se definió. Me paso las horas viendo como la cámara de la vida gira alrededor de nosotros y la verdad, es algo digno de reseñar, poca gente lo merece y el amor roza la quiebra por momentos. Momentos en los que me abrazas como lo hace una pareja enamorada después de un largo rato de sexo.
Yo, te miro sorprendido.

El mundo está lleno de mujeres interesantes por un rato, a las demás, no tengo intención de buscarlas, pero sí tengo toda mi esperanza depositada en encontrarte.

1 de julio de 2009

Madrugada...

Tú que te encargas de traer el silencio, tranquilidad y melancolía, hoy, vuelves a llamarme para que te haga compañía.

Interminable el sabor de tu presencia, las noches me comen a pasos agigantados sin saber el porqué. Paso horas a tu lado y cada vez te veo más acostumbrada a mí en estos días donde me resulta igual de difícil dormir como permanecer despierto. Recorrer la casa a oscuras empieza a convertirse en una costumbre, pensar en ellas, también.
¿Cuándo podré devolverte todo lo que me estás dando?

Se perdió la noche entre nosotros y los primeros rayos de luz hacen su aparición, he perdido ya la cuenta de cuántos son los días que llevamos así, pero deberíamos finiquitar esta situación cuanto antes pues no es salubre para mí. Me obligas a levantarme a escribir a estas horas para intentar conciliar el sueño de nuevo mientras el resto del mundo duerme y yo, no puedo con ello.

Ni duermo ni me canso de ti. Por momentos, hasta llegué a disfrutarte pero avanzó mi segundero particular y conseguí dejarte atrás. Hoy, mientras me alejas de los bostezos siento que hay menos motivos que nunca para tomarte una vez más.
No me busques mañana, intentaré descansar.

28 de junio de 2009

Sencillamente yo, dificilmente tú

Me sumergí en cerveza y te volví a ver en la penumbra; sola, desolada, envuelta en papel de regalo para mí pero tras las mismas trampas de siempre, poco te queda ya que ofrecer a este mendigo del amor que cada poco sueña que sueñas que te quiere. Te sigo viendo tan primitiva y vulgar como siempre en esta radiografía en la que te veo tiritar, estás expectante de ver mi actuación, porque ni tú ni yo sabemos cómo llegué a la orilla de tus labios, pero aquí estoy.

¿Te llamo Dolores o prefieres que te llame Lola? En ocasiones me colocas primero y otras al final de la cola. Desesperante fémina inquieta, no dejas de observarme en las distancias cortas y cuando estamos lejos te olvidas de mi existencia. Eclipsas mi atención con tus dominios a la vez que me sorprendes con tus carencias, jugando siempre con las leyes más recónditas habidas y por haber, rompiendo todas las reglas dejándome sin nada que hacer.

Crees que puedes encender mi hoguera y después desatar la tormenta en mi ánimo, hacerte un escudo con mi esperanza y luego tratar de que tus besos de piedra no me desvelen. Crees que mi camino es tu camino, que nuestras manos rozan y que nuestras penas componen algún minueto hueco. No te odio, pero tampoco te espero.

Crees que puedes acechar desde las sombras mientras le brindo al cielo mi última copa, convencida de que tarde o temprano volveré por ti. No importa las veces que me marche o te escupa a la cara, ni las lágrimas que puedas secar en mi honor. Al final del día todo queda marcado por la estela que ella dejó atravesando mi buhardilla.

En la cuneta me encuentro, respirando hondo, el motor se calienta y la máquina se rompe cuando se fuerza. Déjame arrancar de una vez, que conduzca a mi manera, no necesito que nadie me pinche las ruedas. Al igual que los caminos, te endureces y te agrietas, unas veces con baches, otras llena de mierda.

No te gusta verme dormir, pues no tiene diversión para ti, quieres verme en el día a día peleando y sangrando desidia.
Estúpidas costumbres a las que me tienes atado, asumidas están, pero no las comparto.
No todo es grima, no todo es rabia, como a todos me diste oportunidades, me diste regalos, pero... ¿de qué me sirve todo eso si me entierras a palos?

Tenlo muy presente: No me importas tú. Ya no. He aprendido a no sucumbir ante tus puercas y hediondas insinuaciones, a no creerme ni una sola metáfora de tus cartas a medianoche. Te nutres de mí, te consideras mi guía, pero jamás te has molestado en descubrir qué se esconde realmente tras esta cortina de humo. Y no sé perdonarte.

A veces, cuando pienso en ti me siento tan ridículo como aquella declaración de amor con faltas de ortografía en aquella vieja pared que se dibuja en esta agotadora película. Otras, sin embargo, esbozo la mejor de mis sonrisas porque sé que sabes que ya no quedan lágrimas para ti en este mirador desde el que vislumbro el pasado mientras tus latidos revientan mi silencio.

El futuro es una verdadera incógnita y tú una intrépida aventurera, pocas veces deseas que te siga, pero menos son las que lo consigues.
Sigo aquí, algo perdido pero bolígrafo en mano y rodeado de lo que quiero, no puedo quejarme. Tienes razón.

(Made in Xirivella, written by Rubén, Vío and Danielo)

26 de junio de 2009

El cincuenta y uno es para ti

Por un rato me despedí de mi pasado para ver cómo descendía su nombre en aquella gráfica durante nuestra incursión en la brisa marina. Hoy, sonrío.

Lo hago porque fueron tus gestos los que hicieron desfilar a mi sonrisa, porque me ha resultado inevitable mostrarla al ver un cabello tuyo en mi asiento trasero, anoche los detestaba por tapar tu silueta obligándome a morderte casi a ciegas mientras le daba forma a tus caricias, pero alzo la mirada y distingo el cinturón medio descolgado y no puedo evitar pensar que lucía mejor con tu presencia.

La ilusión me mira de distinta forma desde que pasas a buscarme y gesticulas a cámara lenta una mirada de complicidad. Yo no puedo más que rendirme ante la evidencia. Sé que sobra tiempo, pero si has venido a rescatarme, es imposible que rechace tu mano desde el primer momento.

Me he metido en la cama y como de costumbre me he puesto a pensar, pero hoy los pensamientos difieren un poco de la monotonía nocturna. Sé a ti y eso me gusta.

24 de junio de 2009

Cincuenta maneras distintas de decírtelo

Llegó lo impensable y víctima de un irreal presente abrí este lugar para decirle al mundo lo que nunca me atreveré a decirle a ella. Bajo vuestra mirada sonreí, pero también fijé caras de pena. Hoy, de nuevo por aquí, llego al medio centenar de escritos.
Uno empieza a ser cada día más realista y ni la magia de los sueños logran despertarle de este San Valentín de muerte vitalicio.
Rompí pantalones como relaciones sin dejar de pensar en lo que un día fue, en cada segundo que olía a ti o en cada instante en el que apareciste saltando las vallas de mi corazón.

Señoras y señores, no sé quién soy, ni para quién escribo, solamente puedo acertar a decir que tengo el cajón de abajo plagado de cartas nocturnas, acumulando otro fallo más cada minuto que vago entre ellos, ya que continúo siguiendo sus mismos pasos, pero distintos caminos son los que nos separan.
Y aquí me veo una madrugada más, reciclando recuerdos.

Me dejaste perdido, sin salida, a mí, a quien se niega a romper cada promesa que un día citó, ¿recuerdas? Recuerda, porque nunca hay nada fijo, siempre queda un as en la manga, otra partida de cartas o un simple reencuentro con la felicidad que mira de reojo a los amores platónicos que nunca fuimos capaces de degustar.
Unas sentidas palabras para ella o él, un día más para querer.

Así es, sólo soy un integrante más de "The love team", alguien que a veces plasma simples palabras y otras es devorado por el reloj, por su escritura, y cuando la luna se apodera del cielo, solamente ve una noche más, un día menos en este regodeo de corazones podridos apropiados de un inmenso y lluvioso abril.

Cada mañana te veo pronto en mi crisis sentimental, desafiando al presente y al futuro pero nunca a mi añorado pasado.
Me siento un melancólico que se ahoga entre las olas de tristeza y que la única salida a la felicidad la ve en la invención de la máquina del tiempo, y eso con veinticinco años, no es un gran logro.

Despiértame de esta rutinaria vanidad, de estas partidas de domingo en las que siempre pierdo mi lucha contra la resaca y disfruta de mis letras, porque hoy seré yo mismo y seguiré por el camino que por momentos, sólo vio salida en la importancia de tus gestos o tu compañía y ahora se ha convertido en un laberinto de tristeza.

Seré un insensato, pero sigo pensando que mi sexto sentido eres tú, y este diario no es más que mi pequeño y cutre homenaje a sentimientos e ideas perdidas que rondan mi cabeza cuando vuelve tu imagen a mí. Anoche pensé en llamarte y decirte todas estas cosas, repetirme hasta la saciedad, pero es que no sé cuál será tu declaración de principios a día de hoy, la mía es ésta, cincuenta maneras distintas de decírtelo.

23 de junio de 2009

Tu declaración de principios


Entre tú y yo siempre han sobrado las palabras, no ha hecho falta ni una simple mirada para entendernos a la perfección.
Si el destino me cita, sin dudarlo me acompañas.

Extraña nuestra relación, pasaste de ser una más a serlo todo en un abrir y cerrar de ojos, a decorar mi habitación con tu gratificante presencia y me sacas la basura cuando yo no tengo ganas, aunque también es cierto que por días, casi acabo con agujetas de tanto llevarte a la cima. Te compartí con ella y creo que por eso te quiero en mi minutero, por momentos, te necesito como Bukowski a los bares, te necesito para que sujetes mis pilares.

Porque sólo tú eres capaz de llevar mi sonrisa al lugar desde el que se goza de las mejores vistas, de proporcionarme inmunidad ante mi misantropía pasajera y porqué no decirlo, eres la gran culpable de que sin haber leído un libro en mi vida, pueda escribir con tanta clase. Antaño no hubiera sabido ni escribir una postal, en cambio ahora, podría expresárselo de otras cincuenta maneras más.

Las noches son distintas desde que te declaré mi amor, soy feliz cuando nos quedamos en casa y más si cabe cuando salgo contigo y no quiero más féminas a mi alrededor, muchas son más cortas de cerebros que de faldas y yo no soy como los demás, nunca quise competir, para ellos la victoria pero para mí, tu compañía.

No tengo duda alguna, tu declaración de principios es tan singular como fiel, permanecer a mi vera.

18 de junio de 2009

Pensé en llamarte

Ábreme tus piernas y depórtame al paraíso, que si he cambiado de perfume, es sólo para volver a gustarte, tú sigue conservando el tuyo que quizá el día que me leas, vuelva para buscarte.

Ayer cantaban para nosotros dulces temas de amor y hoy me seco en esta silla de director de mis penas escuchando a Pablo Hasél. Puede que en realidad la situación no sea tan dramática pero mi tristeza busca a tu felicidad y nunca da con ella. No sé quién está más loco, si yo por seguir esperándote o tú por no volver de inmediato.

No entro en razón cuando veo que para mí ha perdido valor la declaración de sentimientos más simple y vehemente que existe, a día de hoy carece de sentido, como todas las palabras que nunca te dije. Dudo que alguien sepa ordenarte mejor cada letra para intentar hacerte entender lo que llegaste a ser.

Si te identificas con estas letras, es porque alguna vez soñaste con promesas incumplidas y ahora, tu vida se ha convertido en una peonza que sin sentido gira y gira, aún así, es más triste no llegar a saber nunca qué es eso...

15 de junio de 2009

Vuelve

No corrían mis mejores tiempos, quizá menos malos que ahora, pero nunca se sabe, cada día se cambia el menú y hay un nuevo plato que degustar.
- ¡Camarero, las adversidades de una en una por favor!

Cerveza en mano y alma en pena te miro a los ojos y no te veo, no veo a quien me animó a aventurarme en estas bohemias escrituras, quien puso sus puntos de sutura a mi gran herida con aquel escrito para dejarlo todo en una simple cicatriz. Cicatriz que hoy reluce bajo la luz de la luna, bajo las nubes que hoy se pierden en la distancia.

Era sabido por todos que el camino sería difícil, nadie avisó acerca del lodo, pero cuando se apodera de una altura considerable, sólo queda seguir remando en la inmensidad de los días.
Sí, parece que cada minuto uno se hunde más, pero realmente, queda un tramo menos para salir de allí.


No puedo aconsejar porque jamás fui capaz de afrontar, huí como cual cobarde por miedo a tener que agachar un rostro manchado en lágrimas, pero si algo tengo claro, es que necesitamos tus letras para saber que sigue existiendo esa afinidad entre almas, que no sólo nos alimentamos de buenos momentos, en los malos, también compartimos plato.

13 de junio de 2009

Mi pequeño y cutre homenaje



Víctor, qué mayor te haces
viendo como los años pasan
y tú te has ido convirtiendo
en el nuevo hombre de la casa.

Tal vez yo como hermano
no fuera de los mejores,
por eso te compenso en el pro
dejándote marcarme goles.

De tanto ir al gimnasio
te estás poniendo fuerte
pero nunca tus gafitas
podrán verte vencerme.

Si te agujereas otro pezón
empezaré a llamarte hermana.
Protege siempre a la familia
como hace la mafia siciliana.

Coge siempre la mejor salida
guiándote por tu corazón.
Ojalá ordenes mejor tu vida
de lo que está tu habitación.

Some, decimoctavo cumpleaños
te felicito desde mi blog
mostrando cariño y ternura
dedicándote esta cutre canción.

No te las des de adulto
porque estás algo empanado
y aunque cumplas otro año
sigues en la edad del pavo.

Avanzas rápido en el camino
cumpliendo la mayoría de edad,
pero cuidado con las mujeres
que quitan más de lo que dan.

Espero que con los dieciocho
no vaciles y muestres respeto.
Hermano, usa el sentido común
y como de pequeño, sé del Dépor.

Es para estar orgulloso
de tu futuro ya decidido,
pero aunque te hagas policía,
no seas otro simple cretino.

Some, decimoctavo cumpleaños
te felicito desde mi blog
mostrando cariño y ternura
dedicándote esta cutre canción.

11 de junio de 2009

Mi sexto sentido eres tú

Cuento decepciones como personas con la misma facilidad con la que va llenándose la papelera de botes rojiblancos.

Me despertó del trance el sonido de ese beso, perdí el sentido y recordé el sonido de los tuyos, para mí, imán como para marineros sirenas.
Tardé en acordarme de ti hoy, creo que llegó a pasar un largo minuto hasta que mi mente se volvió a poblar de ti, aunque a veces empiece a ser incapaz de ponerle cara a quien tras su marcha, dejó en mí la cerveza y la melancolía como forma de vida.

Sé que ya no encajarían mis piezas en tu puzle con la facilidad con la que dibujo tu figura en mi rompecabezas, puede que todo sea diferente, pero si a ti no te queda amor, es porque me lo traje yo todo, y aquí sigue, azotándome a ráfagas cuando menos lo necesito.
Dibujando tu nombre como cual epitafio en mí, dejándome anclado en el tiempo, mi reloj no avanza, pero porque yo no quiero...


Si ayer te clavé mi mirada, fue para hacerte ceder, si mañana te clavo palabras, será para darte placer.

9 de junio de 2009

Laberinto de tristeza

Cogiste el teléfono un día cualquiera y acudí a ti, y la verdad, me equivocaría mil veces si siempre fueses tú el error.

Era un día caluroso y permaneció en mí ese calor constante que emanabas, hoy, me hielo en la capital del Ártico en tu ausencia, y no es que quiera cambiar nada ya a día de hoy. De hecho, respeto esta autocracia proclamada por la tristeza, eso sí, que luego no me pida que evite reírme cuando me dice que el amor no juega a los dardos con algunos de nosotros...

¿Dónde estaba el repartidor de suerte cuando tu ingratitud me desmoronó? Sólo escribo desde un corazón que ni miente ni olvida y cuyo escudo simplemente está plasmado en tinta, sólo quise quererte y tus promesas fueron más falsas que las de curas a beatos. Se resiente mi amor, que se expuso como un póquer de ases y venció a tu única pareja de doses cuando tocó mostrar nuestras cartas.

Sigo jodido, es evidente que no puedo dejar de recordar, pero claro, despedidas nunca fueron felices...

3 de junio de 2009

La importancia de tus gestos

Vuelvo a escribir y no logras entender qué demonios haces aquí, mientras el mundo entero está en celo, yo sigo pensando en ti.

Túmbate a mi lado y vuelve a bostezar, cúlminame con esa mirada que sabes que me obligará a fregar.
Ocúltame tus ojos mientras estén envueltos en lágrimas, pero tócame, y sigue pasándome páginas.
Pon la cara inocente que me llevó a la perdición, bésame con esos labios que no sabían decir adiós.
Ilumíname con el verde que te caracteriza, vuelve a eclipsar mi mundo esbozando tu sonrisa.


Fija esa cara triste que no se quiere depedir, siénteme y tómame cual elixir.
Siéntate en mis rodillas y cabalga a mi corazón, fóllame o si prefieres, hazme el amor.
Enfádate conmigo y pídeme que te escriba, muérdeme, y deja correr tu saliva.
Llámame con amor de cualquiera de las maneras, ven, y cumple conmigo esta condena.


Si no puedo enamorarme de tu mirada o tu sonrisa nunca podré enamorarme de ti, y si no logro olvidar sus gestos, nunca podré enamorarme de los tuyos.

1 de junio de 2009

El camino

Breves son los recuerdos que puedo vislumbrar cuando echo la mirada atrás e intento palpar los momentos de inicio del camino.

Como cualquier otro, no fue fácil ni corto el trayecto, plagado de disgustos y alegrías, de sonrisas y lágrimas, de llantos y carcajadas, siempre rodeado de amigos y enemigos, los cuales algunos fueron relegados al olvido.

Intenté sortear cada bache con la mayor destreza y haceros sonreír cuando pude, aunque no anduviera por terreno llano en esos instantes. Cogí pequeños desvíos para pediros que me acompañarais en este largo viaje, algunos ni lo dudasteis, otros preferisteis coger el vuestro, el cual estaba en dirección contraria al mío, aunque al final, la meta sea la misma para todos.

Sería hipócrita decir que no me acuerdo de vosotros o que no os echo de menos a los que dejasteis vuestra marca. A los que más me habéis aportado y habéis conseguido forjar a este agradecido servidor.
Sobre todo cuando paso tras paso, veo pozos en los que caer si me descuido, si no me tuviérais sujeto con vuestra gruesa cuerda que sé que no me permitirá caer.

Juntos, echamos constantes pulsos a la vida, esquivamos trampas, decepciones e incluso mujeres. Cuando perdí vuestra pista, me senté a expensas de volver a ver vuestra sombra, pero sólo pude ver pasar mis mejores momentos por delante de mí, sin ni siquiera hacer ademán de cogerlos y continuar mi camino solo, fue mi mayor condena.


Poco a poco conseguí recuperar la cordura e incluso el brillo de mis ojos cuando en mi avance, veo que me esperan vuestros regalos expresados en sonrisas, miradas o abrazos.

Hoy, me doy cuenta de que todavía nos queda mucho por recorrer, pero yo ya estoy con la mochila en la espalda, esperando seguir, cogido de vuestras manos.

28 de mayo de 2009

Hoy seré yo mismo

Podría persuadirte y convencerte para que volvieras, podría haber fingido y mirando para otro lado habiendo hecho como si nada hubiera pasado.

Podría contar en segundos el tiempo que tardo en acordarme de ti cada mañana y podría hacer que tu liguero caducara en mi boca si me lo propusiese, pero no me apetece.
Sí, siempre confié demasiado en mis posibilidades, cayendo sobre ellas alguna que otra vez, pero no tardé en alzarme entre dieces.


Por momentos noté como me desabrocharon las arterias del corazón como cual flor deshojada, me sumergí aquí, en el bloc de notas, fosilizado en esta butaca escribiéndole a no más que pronombres personales.

Abriéndome al exterior, a ver si alguien era capaz de llegar al interior de esta sonriente fachada, me importó poco la poesía, la prosa y los pensamientos distantes. El problema viene en días como hoy, en los que intento ser yo mismo y comprendo que tú, eres la tinta de esta arañada máquina de escribir...

26 de mayo de 2009

Partidas de domingo

Me desperté aturdido sin entender de catorces o domingos, me levanté de la cama pudiendo distinguirla sentada en la silla que durante tanto tiempo yació vacía, me esperaba.

Sacó pronto el as de su vestido, me dejó a cuadros, yo sólo disponía de viejas cartas escritas, con una descuidada caligrafía, papel víctima de un corazón negro que sufrió en demasía.
La curiosidad ocupó el puesto latente de aquella mecedora marrón.
El atrevimiento, ni se inmutó.


Bajo los finos y cuidados sonetos de Adolfo Cabrales, me mostró su mano, todo rombos, los cuales se convirtieron en tréboles cuando una a una, fue deshaciéndose de sus puntas entre besos y miradas...
Era mi turno.


Prisionero de sus retinas, alcé cada uno de los forzados tréboles y a base de caricias y dulces palabras, conseguí que sucumbiera de nuevo, una punta de cada pieza, dándole así rienda suelta al símbolo más conocido del amor.

No tuvimos rivales, ya que solamente quedaron corazones en aquella baraja...

22 de mayo de 2009

The love team III

En un atisbo de incertidumbre y valentía se postraron ante ellas, indefensos como cual guerrero sin escudo, a la espera de que fueran dictadas sus sentencias.

Se les acusó de amarlas incondicionalmente, de no cesar en su empeño por llevar sus enamoramientos hasta límites insospechados.
Juzgados por el tiempo, el mismo que se encarga de no dejarlas caer en el olvido, fueron asumiendo su pena uno a uno.
Condenados por quererlas en demasía, por recordarlas cada día, culpables de enlazar las mejores poesías con la prosa más vanidosa en las noches locas, por seguir mirando sus fotos sin médicos ni recetas, condenados a cadena perpetua.


Ellas ni se inmutaron, probablemente porque fueron incapaces de sentir lo que un día arrebataron. Porque se mantienen frías, sin percibir la idealización que se ha creado entorno a ellas, porque realmente, tampoco son tan buenas, o eso han demostrado.

Caerán en otros brazos, besando a cualquier idiota, mientras ellos pagan a plazos el préstamo de una vida rota.

19 de mayo de 2009

Despiértame...

Arropé a la madrugada con una sábana para que no se quedara fría, pues ayer, de nuevo, volvimos a compartir cama, cosa ya habitual desde que mi inconformismo sentimental se apoderó de mí.

Las velas, afincadas en una estantería no lograron abrirse luz en mi maltrecho interior y sólo una diminuta nevera es capaz de alegrarme a ráfagas, manteniéndola a ella fría y a mí caliente.
Mi mente sudó tristeza y sólo piensa en apartarte de nosotros como a la ración diaria de chocolate que consumía.


La puerta yacía fija, como una barrera que no me permitía salir si tú no entrabas, mientras, en cada rincón de mi alcoba escuchaba susurro y ahí, debajo de la percha donde un día colgué mi dignidad mientras te espiaba, regué la maceta que nunca quise tener, con una botella del llanto olvidado.

Dos pequeños golpes de desodorante y otros dos de colonia de esos botes rojizos me hacen darme cuenta de que voy abandonando un camino pedregoso, paseo moribundo por el pasillo a ver si te encuentro, rezando a algún dios ateo para que todo haya sido un sueño...

La máquina del tiempo

¿Quién no deseó alguna vez que estuviera inventada?

Yo sí, ¿y tú?

15 de mayo de 2009

Entre las olas


No sé si fue el destino o fuiste tú quien me trajo hasta aquí, no sé qué es lo que hago en alta mar, en medio de ningún lugar, rodeado por la oscuridad desmenuzando la madrugada entre charcos escuchando romper las olas.

No sé cómo he podido llegar a este barco, bohemio donde los haya.
Sé lo que me condujo, pero corrían otros tiempos.
Ahora, la mejor de mis sonrisas se dibuja en blanco y negro y mis sentimientos son un arco iris en distintos tonos de gris.


No sé porqué seguimos abriéndonos rumbo entre esta agua salada si tú no estabas ahí para despedirme como cual marinero.
¡Joder, así esto carece de sentido!


Empiezo a estar algo mareado, con los pantalones empapados y las manos manchadas de tinta, pero no me importa, necesito exteriorizar, intentar hacerme entender entre los pocos que me comprenden y se sienten como yo identificándose con cada línea. Esos que al igual que un servidor, se fijan en el más mínimo detalle, pero a temporadas, pasan por al lado de la vida sin levantar siquiera la cabeza, no porque no se atrevan sino porque ahora no les (nos) apetece.

¿Sabes? Me gustaría haber tardado un poco más en acordarme de qué día es hoy, que lo primero que hubiera hecho al subir a este barco no hubiese sido oler tu fragancia, aunque en cuerpos ajenos huele distinto. Me gustaría no estar mojándome solo, que mi única compañía no fueran la soledad y el agua, pero claro, más me gustaría besarte...

11 de mayo de 2009

The love team II

Ella y él no se van de luna de miel, él sueña con llevarla al altar, ella, le frena los pies.

Él se grabo su inicial en el corazón y sobre su frente, ella, lo ve como un amante, simple y llanamente.

Él escribe poesías rotas para princesas, ella rompe sus cartas como hizo con sus promesas.

Él le dijo de ir a verla al hospital y ella dijo que no procedía, poco después, él enfermó y al lado, ve una silla vacía.

Él sólo desea sentirla y fundirse en un abrazo, ella se funde en besos de otros con absoluto desparpajo.

Él sigue caminos perdidos hasta que llega a su puerta, ella sólo sigue caminos hacia habitaciones selectas.

Él sigue recordándola y mandándole mensajes, ella, sobre cuerpos viriles continúa su peregrinaje.

Tú, que me viste empezar a escribir y yo, que aún me queda tanto que decir...

9 de mayo de 2009

Desafiando al presente

Ambos sabíamos que era probable cruzarnos de nuevo esta gris noche de viernes.

Pensé en no volver a escribir tras la última reflexión, pero creo que me lo debo, sobre todo porque me hace ausentarme de esos momentos en días como hoy, siempre bajo sus efectos, vieja patrocinadora de sueños.

No cambió la clave de sol de mi reproductor, ni siquiera un fuerte esguince pudo alejarme del verde que no me permitió ver ese gol, aunque era sabido por todos que la pelota se acurrucaba entre las redes una vez más.

Pasará mayo como pasaron meses peores, sin duda, simplemente son fechas, Las temo casi tanto como la rapidez con la que son aniquiladas, borrador en mano, espero nuevos meses llenos de intrépidas experiencias.

A ratos me veo robusto y otros, que ya empiezan a ser los menos, el relaciones públicas de la tristeza, pero siempre desnudo ante el papel, despotricando contra él, escribiendo a nadie y a todos, un reducido número me siguen fielmente, son los únicos que pueden llegar a entenderme.

No quiero más compañía, no necesito que regresen esas promesas de Judas que se perdieron en el tiempo, mostré amor como cual honradez japonesa, hoy, simplemente siento que sigo mi camino, aunque mis planes de vida parezcan un dibujo mal hecho por una joven promesa. Lo cual un día pensé que sería un dibujo para mí, es ahora mi presente.

Ni yo mismo me creería si dijera que no me importa que quizá venga algo mejor o sencillamente, que sabría resolver un desafío de tu mirada...

6 de mayo de 2009

Crisis

Vivo en crisis, no crisis económica como la de la Unión Europea, ni de valores, como la de la gran masa social, sino emocional. Tan fácil es salir de ella para algunos, como lo es de difícil para otros.

Ya pasaron los tiempos de salir con un preservativo en la cartera, viviendo mi mayor apogeo personal, espero que en una noche ninguna sea capaz de caer en mi tela de araña, más que nada porque la tengo a medio tejer y solamente seguiré con ella en compañía de quien esté dispuesta a ello y eso, lleva su tiempo.

A ratos me gustan todas y ninguna, podría enamorarme físicamente siete veces por semana y llegar a odiarlas a todas en menos de cinco minutos simplemente charlando con ellas, cruzando una mirada o saboreando sus gestos.

No hay nada peor que vivir más por lo que se fue, que por lo que se es. Debemos dejar de pensar que aquella persona fue lo mejor que nos pasó en la vida, porque no hay duda alguna de que lo mejor está por llegar. Dejar de disfrutar más las noches que los días. Así que, estamos en la obligación de no forzarnos e intentar no obligarnos a sentir.

Recordad, los amores perdidos son como los esguinces, o los curas con tiempo y calma, o cada vez que venga un temporal te acordarás de ellos.

¡Felicidades!

5 de mayo de 2009

See you soon...

When I closed my eyes
and wrote the love team,
I felt you in the air,
see you soon, april.

I can't understand it.
Do you really remember me?
My lyrics are sad if I think.
See you soon, in my dreams.

30 de abril de 2009

Abril...

Decimocuarta vez que me pongo frente al bloc de notas a escribir en este mes y es que ya se sabe, en abril, melancolía mil.

Partí, rumbo a ninguna parte, dirección al misoginismo que raya frontera con el antisocialismo que cada día siento más cercano. Por el camino, dejé atrás el cartel de la felicidad, el cual no indicaba en kilómetros, sino en meses.

Me exilié en la periferia, sin compañía, últimamente me estoy acostumbrando a la soledad. Soledad que en este caso es compartida con un pequeño grupo de murciélagos recién despertados de su sueño diurno y tenues luces que completan el fondo de un cuadro gris.

Puedo vislumbrar alguna estrella a lo lejos, aunque sin prestarle más atención de la que merece pues me pongo a pensar en los días en los que repasaba la constelación de tus lunares. De poco me sirve el exilio si me acompañas a cada sitio que voy.

Por un instante, rocé con la punta de los dedos el ascetismo, pero al final, termino asumiendo mi papel, dándome cuenta de que por cada día que te amé, te estoy odiando tres, cariñosamente, claro. Sabiendo que el resultado de las cuatro letras de la palabra amor, sólo puede darse juntando las letras de "tú" y "yo".

29 de abril de 2009

Corazones podridos

De nuevo, alzo la mirada
encontrándome perdido
si el eco de tu llamada
vuelve a emanar sonido.

Caducaron hace tiempo
corazones de Cupido,
unos de sentimiento
y otros de tanto despido.

26 de abril de 2009

Una noche más, un día menos...

Mírale, intentando forzar otra apariencia.

Lleva gafas de sol en ausencia de éste y una barba que sólo quedó en una intentona más por su parte, con la cual no se siente seguro, sabe que ése no es su rol en esta vida.

Yo, con mis gafas más clásicas y la barba más descuidada del mundo, sigo viendo pasar la inspiración por delante de mí. Solamente a ratos le hago caso, mis ideas se enredan entre tanto tribal y la desesperación, fruto del aburrimiento me consume por momentos. Me cansa la gente, y a días, la vida con esta vil monotonía. Es triste que a mis veinticinco años, de mi actualidad, sólo muestre interés por esas clases de matemáticas que tengo más que pasadas.

Ni busco, ni encuentro ni hago nada por lograrlo, la verdad. Me cuesta muchísimo encontrar gente interesante con la que compartir lo más mínimo, por no hablar de algo más. La gente es feliz en pareja, otros "triunfando" cada fin de semana, sin darse cuenta de que lo realmente imprescindible no es ligarse a una tía buena, sino a una buena tía.

Y la verdad, no es que me considere un genio pues nunca supe cumplir los deseos de nadie, pero a veces me asquea el ser un narcisista de cuidado. En fin, sólo ha sido una tarde más...

25 de abril de 2009

Simples palabras

Mentiría si dijera que poco a poco voy acostumbrándome a esto. No sé lo que quiero, ni lo que siento.
Sólo sé lo que quise y lo que sentí.


Sigo teniendo esa ansiedad que se apodera de mí cuando el tiempo corre demasiado rápido y no me espera, las horas me hacen las largas y yo vuelvo a echar la mirada atrás y sólo quiero regresar, pero no puedo. Me da igual que haya más de seis mil millones de personas en el mundo, no tengo tiempo para encontrar lo que busco, ni para buscar lo que encontré en ti.

Me siguen recorriendo esos intensos escalofríos cuando me paro a añorarte y esos sudores fríos cuando te imagino, cuando pienso en cómo se puede pasar de estar en un pedestal a la mediocridad en un abrir y cerrar de ojos.

Tengo claro que la repetición solamente desafía a la ley de probabilidad, pero también tengo claro que los números no solucionarán todos mis problemas, por mucho que me gusten unos y deteste otros.


Hoy lo único que tengo claro es que no quiero volver a mis ganas imaginándote vestida de blanco.

23 de abril de 2009

The love team

Se les acusa de ser el sexo fuerte,
el sexo firme.


Siguen vidas paralelas, pero ellos,
ni se conocen.

Todos siguen con el ancla en el pasado, ancla la cual dejó caer esa mujer, o esa otra, unos cumplen días, otros meses, otros años, pero siguen con sus vidas de inocentones resentidos.

Piensan en ellas a diario, unos desde que se levantan de la cama e intentan no pisar el orgullo, el cual hace tiempo que yace por el suelo, otros, simplemente en fechas marcadas. Cada uno lo lleva como puede.

Unos dicen que quieren verlas, otros no, algunos abrazarlas y otros simplemente recriminarles o hacerles entrar en razón, pero, por todos es sabido que darían todo lo que estuviese en sus manos por volver a pasar un rato con ellas, por volver a dibujarles corazones con sus dedos mientras recorren sus cuerpos, por intentar hacerlas feliz.

Probablemente las amarán desde la lejanía más de lo que pueda hacerlo cualquier encefalograma plano con el que festeen, ellas lo saben y ésa será siempre su mayor desdicha.

A mí me quedó marcada una frase que escuché un día y dudo que pueda olvidar algún día:
"Le tengo mucho cariño, pero no la quiero volver a ver"

Sí, serán el sexo fuerte, de sentimientos.

(Dedicado a cualquiera que se sienta identificado con estas líneas)

18 de abril de 2009

Un día más

Ha sido un día más, sin duda.

De repente me volví a ver solo, incomprendido, arropado por el frío de la noche siguiendo ese viejo tranvía con la mirada. Esperando más llamadas de las que hubieron, aún a sabiendas de que no iba a ser así, deseando que terminara esa farsa.

Me congratula ver esos exquisitos detalles por las manzanas de la gran ciudad, puede que sólo quiera utilizarla, quizá la ame, de eso algún día se dará cuenta ella, o él...

Da igual lo que pase por delante de mí en cualquier momento de mi día a día, yo no estoy ahí y por lo tanto, no puedo prestarle atención, quién sabe lo que me estoy perdiendo...

Después de otro aburrido día, llega el momento de meterme en la cama junto a este vodka con limón que llevo por compañero, me siento raro, demasiado, tanto como el desierto del Sáhara aquel 18 de febrero de 1979, cuando fue cubierto por la nieve.

Calor y nieve, amor y pena. Tan lejos pero tan cerca...

17 de abril de 2009

Palabras para ella

Me das pena, siempre lo pensé y nunca te lo dije.

Siempre aprovechándote de mí y de las personas de tu alrededor, sin hacer que cese esa frialdad con la que nos tratas a todos y esa ingratitud que te caracteriza.
Apreciada por algunos, odiada por muchos otros.


Menos mal que me di cuenta a tiempo e intento juntarme lo menos posible contigo, que cada día me intereso menos por ti, por eso te dije que no me llamaras, porque te veo podrida, sin solución ya, al menos a corto plazo.

Por supuesto, no todos los que forman parte de ti, son como tú, tengo a mi reducido pero querido grupo de exclusiones, las cuales me hacen soportar esta amarga convivencia contigo.

A esa gente que a diferencia de ti, se da cuenta de lo que realmente importa, sigue viendo los valores como tal y se muestra reacia a renunciar a sus principios e ideales, no como tú, que no sabes ni lo que es eso.

Sé que para ti sólo soy un producto del ochenta y cuatro con un código de barras en blanco, pero tú no eres mucho más, sociedad.

(Un cuarto de siglo a tu vera y sigo sin acostumbrarme a ti)

15 de abril de 2009

Amores platónicos

Casi te cojo la mano para impedir tu retirada, sinceramente, me costó improvisar palabras en el orden perfecto para llamar tu atención, para que nuestra charla no quedara en eso, en una conversación cordial más.

No sé el porqué, pero estábamos cerca del mar, o al menos del agua. Quizá en un viejo pantano donde el día lo inunda en balas y soldados en el mundo de mis videojuegos. Sí, la casa estaba en el mismo sitio donde siempre, aunque situada en un país donde no se habla nuestro idioma y tú, acudes fiel a nuestra cita cada cierto tiempo, las cuales se acaban siempre con el sol de la mañana.

Me confunde verte, pero me alegro, a ratos volvemos a sonreír como años atrás, eso sí, yo siempre te miro de distinta manera. No sé si porque desde pequeño fui advertido de cómo sería en esto del amor o simplemente porque eres la persona a la que más le escribí, que no mejor, a pesar de que sea difícil de creer.

Me sigue deslumbrando tu pelo, quizá tu sonrisa y no sé porqué, pero siempre siento cómo arde a fuego lento un trocito de mi corazón cuando te veo, es extraño, lo sé. Puede que ésta sea la chispa que hace prender nuestros ojos cuando estos son mirados por los amores platónicos.

12 de abril de 2009

Reencuentro

- ¡Te has equivocado de hombre!
Es una elección, muy, muy mala.
¿En qué estabas pensando?
¿Ese tipo? ¿Estás de coña?
¿No has aprendido nada en los últimos años?
¡Te vas a arrepentir y lo sabes, te vas a arrepentir y ahora ya no puedes hacer nada porque es demasiado tarde.
Lo único que puedes hacer es subir ahí e iniciar una vida cutre y decepcionante que no será ni la mitad de feliz como la que habrías tenido conmigo, adiós.

- Espera

- Mira, no estoy aquí para recuperarte, estoy aquí porque necesito saber que tú sabes que has cometido el mayor error de tu vida.

- Lo sé

- Bien

(Cómo conocí a vuestra madre 4x06)

Otra partida de cartas


Como cada día catorce, acudo raudo y puntual a nuestra cita, a nuestra partida de cartas.

No me has llamado, no hemos quedado, ni siquiera das señales de vida, pero esto se ha convertido ya en una dura y cruda costumbre.

Llegué el primero, como todos los meses, aunque es sabido por todos que la partida no comenzará hasta que no estemos ambas parejas, hasta que no estemos los cuatro.

Poco a poco se han ido poblando esos desgastados taburetes, yo ya llevo un rato barajando y casi por inercia, empiezo a repartir las cartas bajo la fiel mirada de la tristeza que yace inmóvil en una vieja mecedora

Como era de esperar, a la nostalgia volvieron a salirle los dos comodines y el as de corazones; a la soledad, el rey de los mismos y la reina de picas acompañados de otra carta cualquiera que tiene menos valor del que empiezan a tener estas citas.

Yo levanto mi primera carta y una vez más, veo la sonriente cara del bufón,. Creí haberla quitado al barajar, pero cuando alzo la mirada para decírtelo, tus cartas siguen intactas en la mesa.

Tú no estás, no tengo pareja y vuelvo a perder otra partida...

8 de abril de 2009

¿Recuerdas? Recuerda...

¿Recuerdas cuando nos mirábamos bajo aquel tenue sol, cuando nos besábamos bajo la lluvia, cuando te abrazaba en compañía de la luna y nos amábamos bajo las estrellas?
No he dejado de pensar en ello ni un solo día.

¿Recuerdas cómo se derretían ante antes nosotros las ciudades y cómo nos envidiaba la gente?
Yo nunca lo olvidé, porque no he vuelto a ver a nadie quererse como nosotros.

¿Recuerdas tantos escritos, tantas letras usadas para intentar describir tan grande amor?
Siempre me fue imposible, ¿sabes?

¿Recuerdas todas las promesas que siguen vigentes?
Todo tiene su hueco en el calendario.

Sumérgete en mi escritura y ven, que yo te enseñaré a querer para que recuerdes que este amor no es cosa de uno, pero tampoco de tres.

4 de abril de 2009

Perdido (III)

Encuentro mi mirada fija en miradas perdidas.
Éstas no tardan en sacar de dentro lo que yo quiero fuera, sabiendo que te perdí, sin que sepas lo que te estás perdiendo.

Cesó la lluvia, pero no por mi interior, el cual se debate entre chubascos y tempestades, el temporal no perdona, el alcohol tampoco.

El dolor de cabeza me empujó a una eterna siesta de la cual despierto ahora, falto de todo y sobrado de tu ausencia, pero debo recuperarme entre canciones nostálgicas y bostezos haciendo como si no hubiera pasado nada, pero pasó, pasa a diario.

Me siento tan inútil como cuando me disfrazo de persona y salgo a la calle, torpe, porque no sé cómo decirte que quiero ver el mundo a través del verde de tus ojos...

3 de abril de 2009

Perdido (II)

Sigue lloviendo, sigo perdido.
La lluvia sigue sin respetar al día, bueno, más bien a la tarde. Ha vuelto a apoderarse del cielo cuando caía la noche.
Y ahí estoy yo, inmóvil, con apenas abrigo, acción que hará aumentar este catarro, pero no me importa.
Mi visión es clara, todo verde, alzo la mirada y entre el oscuro cielo veo caer la multitud de gotas que nos empapan a todos y hacen salir a los caracoles.

La sensación es agradable, me siento mojado, pero libre. Es como si el agua se encargara de depurarme, de limpiarme más por dentro que por fuera. La tormenta se lleva mis tormentos, qué deliciosa paradoja.

No pienso y me siento bien, creo que por un rato ni siento. Dejo de ser uno más, mi alma está en paz y a mí me encanta esa soledad bajo los palos y los focos.
Me siento más vivo y menos persona que nunca en mis momentos ausentes de compañía, en los que ni emano, ni percibo vocablos.

Y así os lo narro, porque ya sabéis, sentimientos hablan cuando calla el intelecto.

2 de abril de 2009

Perdido (I)

Divago perdido.
Puedo mirar fijamente cómo se llena ese inmenso río bajo la lluvia, puedo sentirme libre sintiendo cómo rompen en mí las gotas, cómo me pierdo entre la inconsciencia, pero no tardo en volver a la realidad.

Es hora de fijar la mirada en el reloj de arena, ésta se muestra como la decepción constante que siento. Lentamente se va apoderando de su alrededor, pero lo hace sin descanso y cuando parece que no queda más, llegas, le das la vuelta y le vuelves a dar vida a este proceso enfermizo.

Corren tiempos de transición, o eso digo, la verdad es que ni yo mismo me entiendo a veces, por suerte, mi identidad sigue intacta aunque sea debajo de mi nuevo yo, intento parecer uno más, pero no se me da bien.
Debo admitir que a ratos ni me entero, no gozo, pero tampoco sufro.
En el fondo, sigo esperando tanto de la gente, sigo fijándome tanto en sus gestos, esperando con tal deseo esa gran llegada que me siento perdido entre tantas contradicciones.

Mientras, en la era de las máquinas, mi mundo sigue en jaque por tu mirada.

26 de marzo de 2009

Reciclando recuerdos

La tarde de hoy no marcará un alto en la camino.
Ha sido una más, comida tardía, siesta duradera y unas cervezas sumergidas en risas y anécdotas entre dos amigos.

Aunque el propósito de la tarde no fuera exactamente ése, que también.
Vaciaron sus armarios, ahora tienen menos recuerdos (demasiadas miradas desafiantes aguantaron), es probable que cuando los abran a partir de ahora piensen un poco menos y simplemente se dediquen a escoger la ropa adecuada.

No fue tan dramático como pensaban, la verdad, aunque quizá doliera un poquito o se les hiciera rara la situación pero para eso están, para apoyarse y hacerlo entre risas. Es de lo que se trata.

Se reveló el carpesano, el contenedor de "roba amiga" tampoco estaba muy dispuesto a mostrarse pero al final acabaron sucumbiendo, se rinden al presente de esos amantes de la escritura triste y melancólica.

Los recuerdos serán reciclados o aprovechados para lo que convenga, aún así, ellos saben que siguen dentro; que siempre quedará en ellos un pedacito de esa nostalgia, es irremediable.

Siempre quedará alguna letra para esos recuerdos de los que hoy se deshicieron y lo mejor de todo es, que no les importa.

25 de marzo de 2009

Mismos pasos pero distintos caminos...

No logro acostumbrarme.
Me resulta raro y complicado pasear por donde paseamos, besar donde te besé, sentarme en aquel león en medio de Barcelona, relajarme donde te relajabas, esquiar por donde esquiaste, subir tus escaleras y mirar hacia tu puerta, siempre cerrada, como si tratase de evitar que escaparan todos nuestros recuerdos de tu habitación o simplemente esperar en aquel aeropuerto.

Ver como yace aquel lugar, intacto.
Años más tarde, parece que nada ha cambiado pero mi vida ha pegado más volantazos desde aquel día de verano que cuando pasamos por Despeñaperros.

Pasarás por él y ni te pararás a pensar, ni recordarás qué fue lo que sucedió allí, yo en cambio sigo siendo un nostálgico.

El problema sigue siendo el de siempre, inevitablemente tiendo a seguir tus pasos, a seguir tu camino incosncientemente y no me atrevo a formar el mío propio, en otra dirección o encima del tuyo. Todo vale, pero así soy.
Sigo haciendo turismo por esta sombría soledad.

23 de marzo de 2009

Fail

Tenía el pecho cargado de tanto reír.
Paseaba y reía sin poder evitarlo, cada vez más, sin mirar atrás y de repente me derrumbé sutílmente.

Estaba extasiado, lo pasaba genial, grata compañía y toda una semana de entretenimiento y divertimento basada en las sonrisas con una mezcla de adrenalina, de momentos de esos en los que por segundos no existe nada que no sea una sensación de libertad mental y sangre recorriendo a borbotones por nuestro cuerpo.

Pero sentí un gran vacío, algo que necesitaba sentir dentro de mí, algo que me hiciera ser mi 100%.
Algo que no puede llenar ni la risa, ni la diversión, ni siquiera las grandes experiencias o las drogas.
Algo que sólo podría llenar la sonrisa o la mirada de alguien que a día de hoy ya no existe.
Alguien de la que probablemente sólo queden sus gestos, los cuales me volvieron loco un día tras otro y dudo que pueda borrar de mí.

A veces lo jodido no es pensar que jamás volverá una persona que añoras o añorabas, lo realmente duro es saber que ya no existe, que sólo queda una idealización de la mente y de los recuerdos, y eso, es lo difícil.

Más que nada porque nos empeñaremos una y otra vez en seguir pensando que nada ha cambiado, que todo podría volver a ser igual, que podría retomarse la partida por donde un día se dejó y no somos conscientes de que todo ese atolondramiento mental forma parte de un juego que ya pasó de moda.

Hay que asumir, dejar que fluya la vida aunque tú sigas tan distante y yo encerrado en mi prisión de carne...

9 de marzo de 2009

El cajón de abajo

Titubeé. No sabía si dirigirme a él o no. Es cierto que debía buscar en él a ver si seguía rondando por ahí ese viejo libro que necesito pero me dio reparo.

Más que nada porque siempre estuvo poblado de ti, de tus cosas, de nuestras cosas.

Cierto es también que un buen día lo cogí todo y el correo certificado fue su destino. Aún así, me sigue dando un poco de miedo abrirlo pues siempre quedará algo de ti en él, por mucho que me haya empeñado en limpiarlo.

Hoy quedan viejas fotos de amigos, de casi toda una vida, de postales familiares y algún que otro cable.
Antes rebosaba amor.

5 de marzo de 2009

Cartas nocturnas

Llegan cartas desde París
mientras en mi cama yazgo,
se te veían venir
cuando pasaste de largo.

Camino hacia el dormir,
dulces sueños o amargos.
Tú aprovecha y sé feliz
que yo lo haré con retardo.

4 de marzo de 2009

Señoras y señores...

Tengo la inspiración de vacaciones.

O quizá no pero sigo sin saber encontrar ese término medio entre el amor y el odio a la hora de escribir sobre determinados temas; que no a la hora de pensar, ya sabéis, idealización 101%. Y la verdad, no quiero aburrir al personal ni aburrirme a mí porque sé que soy mi más fiel seguidor, leo y releo cada cosa que escribo decenas de veces.

Siempre buscando errores, detalles, nuevas o mejores maneras de expresarme y sobre todo, nuevos temas sobre los que escribir. Hay veces que acabo aturdido, escribiendo y pensando en ella hasta la saciedad.
¡Qué trágica rutina!


¡Malditas mujeres! En una pienso, a otra beso y de repente vuelvo a ver tras mucho tiempo a aquella pequeña espina clavada que quedó en algún lugar de mi cuerpo pero hace como si no me conoce y ahí acaba todo.
Con otras, sueño.

28 de febrero de 2009

No sé quién soy

El enrojecimiento de mi miembro viril y la falta de sueño me hacen pensar de buena mañana.

Como el hecho de que mis dedos huelan a tu sexo, no es que me importe, pero me resulta curioso cuando tengo los sentimientos muertos. Nunca fui de esos.

Llueve sin parar, aún así, salgo a la calle a hacer unos recados. Bajo mi ropa oculto mi pijama pero es algo que ningún viandante sabe.

Anduve charlando un rato con esa parte de la familia a la que aprecio poco pero estoy en la obligación de estar en contacto con ellos. Para no desentonar, empezaron a aburrirme con sus historias, bueno, más bien, historias sobre él, que desde hace mucho tiempo me importa menos que los interrogantes que dejo por huellas tras cada pisada.

Por un momento, llego incluso a sentirme bien en su compañía y me sumerjo en una conversación pero de repente, despierto y huyo de ahí con una excusa barata y la más falsa de mis sonrisas.

Camino medio empapado pues la lluvia no cesa, la verdad es que me encantan estos días tristes y nublados. Me siento identificado con ellos aunque hace mucho que no llueve en mí...

Prosigo mi camino y con mis compras.
Por segunda vez en una semana vuelven a cobrarme de menos en la tienda en la que, tiempo atrás, salí a gritos y dejando a deber una pequeña cantidad de dinero.
Sé que me reconocen aunque me traten como si no.


Demasiadas contradicciones para una simple mañana que me hace dudar de quién soy.
Yo no lo sé, pero ellos tampoco.

25 de febrero de 2009

Apareciste...

Y de repente, apareciste.
Como siempre, tu sonrisa me hipnotizó. Creí que no podría negarme pero me harté de valor. Te sorprendiste al verlo, yo ni me inmuté.

Cerré de un portazo sin apenas contemplarte. El acelerador me llevaba a una eterna agonía, a la vida sin ti; el freno me devolvía a un mundo feliz, pero también lleno de falsas promesas y al cuento de nunca acabar.

El brusco sonido del embrague con el cambio de marchas retumbaba en tus súplicas, la inyección del motor cortaba a tu arrepentimiento y yo como si nada, haciéndome el duro pero en ruinas por dentro.

Y ahí acabó todo. Menos mal que sólo apareciste por mis pensamientos. Todo fue un mal pensamiento y yo, divago sentado en un banco esperándola a ella viendo pasar el mundo. Inmóvil, atónito, a ver qué depara una nueva tarde...

23 de febrero de 2009

Olía a ti

Aparentemente era un día normal como otro cualquiera, sin sobresaltos. Nada que se alejase demasiado de la monotonía exceptuando el hecho de que tras mucho tiempo intento gustar. Ya sabes que cuando me empeño en algo es bastante difícil que salga de mi cabeza sin haberlo conseguido.

Visita al peluquero un día antes y cuchilla de afeitar en mano, meses después. Si le dijera al gentío que con una cuchilla puedo pasar meses o que con un pack de cuatro pasé todo el tiempo que estuve sin saber de ti, se sorprenderían.

Finalmente me afeité, rasgué mi cara, como siempre. Había olvidado lo rutinario que podía llegar a ser ese momento con un poco de espuma por los rincones de mi cara y toda ella manchada de sangre frente al espejo.

Un poco de after shave, una cepillada de dientes minuciosa, un poco de esa gomina que sólo usaba cuando quedaba contigo, una dosis de desodorante acompañada de un poco de colonia y esa fusión de olores, de sabores, me hizo caer en la nostalgia.
Olía a ti, pero a mí; la besé a ella, pero a ti.

22 de febrero de 2009

Fue

Es impresionante el poder que pueden tener unas pocas letras si siguen un orden determinado.
¿Cómo puede decir tanto un simple vocablo?

Sigue pasando el tiempo, sigue la rehabilitación de los malos momentos, cambiaron los tiempos, las tardes y noches de penuria han ido siendo sustituidas por días de sonrisas y miradas cómplices.

No hay ni las más mínima sospecha de que un servidor progresa poco a poco, de que los domingos ya no son lo que eran y de que sigue enterrado el pasado con la pala del presente. Otro paso más el de ayer, no cabe duda alguna, fue.

20 de febrero de 2009

Pantalones como relaciones

He tenido, tengo y tendré pantalones, pero yo quería unos blancos, no me preguntes el motivo pero quería esos pantalones blancos. Costó tenerlos, es más, nunca me decidí a ir a comprarlos a conciencia y lo poco que busqué no di con ellos, aunque sinceramente, tampoco le puse mucho empeño.

De repente, un buen día me los compraste, apareciste con ellos, me los probé y me sentaban como hechos a medida.

La verdad, eran los pantalones que más me gustaban de mi armario y sólo los utilizaba en ocasiones especiales, para cuidarlos al máximo y mimarlos con el más pequeño detalle, pues con lo que había costado conseguirlos y la estima que les tenía, como para no hacerlo. De hecho, pensé que me durarían para siempre.

Pero el otro día los saqué del armario para volvérmelos a poner y tenían un agujero cerca de la bragueta, una raja en la entrepierna y muchísimos agujeros en uno de los camales.

No sé cómo pudo suceder. Recuerdo haberlos tratado lo mejor posible, limpiarles hasta la más mínima mancha pero tras sólo un año estaban destrozados. Con lo que yo los quería, no había tenido tiempo de disfrutarlos apenas y ahí yacían entre mis manos, agujereados por todos los rincones posibles, aún así, los agarré con firmeza y me los puse.

Unos simples agujeros no podían ser razón suficiente para deshacerme de tan deseados pantalones, además, lo más importante, me los regalaste tú y eso, para mí, siempre primó por encima de todo.

Y me los hubiera vuelto a poner una y otra vez durante toda la vida si hubiese sido preciso pero claro, hoy he comprendido que tú quieres que los tire, por eso he abierto el armario y sin bolsa ni nada, los he bajado fugazmente a la basura. Ahora vagarán por cualquier vertedero perdidos y yo sin saber de ellos...

Cualquier parecido con la realidad es de puta madre