18 de abril de 2009

Un día más

Ha sido un día más, sin duda.

De repente me volví a ver solo, incomprendido, arropado por el frío de la noche siguiendo ese viejo tranvía con la mirada. Esperando más llamadas de las que hubieron, aún a sabiendas de que no iba a ser así, deseando que terminara esa farsa.

Me congratula ver esos exquisitos detalles por las manzanas de la gran ciudad, puede que sólo quiera utilizarla, quizá la ame, de eso algún día se dará cuenta ella, o él...

Da igual lo que pase por delante de mí en cualquier momento de mi día a día, yo no estoy ahí y por lo tanto, no puedo prestarle atención, quién sabe lo que me estoy perdiendo...

Después de otro aburrido día, llega el momento de meterme en la cama junto a este vodka con limón que llevo por compañero, me siento raro, demasiado, tanto como el desierto del Sáhara aquel 18 de febrero de 1979, cuando fue cubierto por la nieve.

Calor y nieve, amor y pena. Tan lejos pero tan cerca...

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