Te di por olvidada
entre pueriles poesías,
suicidando madrugadas
desde cervezas vacías.
Encapuchando recuerdos
sigo sin ver la salida,
cada día que me pierdo
al merodear tu pupila.
Volveré a soñar contigo,
otra noche de optimismo,
pues mi mayor enemigo
siempre seré yo mismo.
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