17 de abril de 2009

Palabras para ella

Me das pena, siempre lo pensé y nunca te lo dije.

Siempre aprovechándote de mí y de las personas de tu alrededor, sin hacer que cese esa frialdad con la que nos tratas a todos y esa ingratitud que te caracteriza.
Apreciada por algunos, odiada por muchos otros.


Menos mal que me di cuenta a tiempo e intento juntarme lo menos posible contigo, que cada día me intereso menos por ti, por eso te dije que no me llamaras, porque te veo podrida, sin solución ya, al menos a corto plazo.

Por supuesto, no todos los que forman parte de ti, son como tú, tengo a mi reducido pero querido grupo de exclusiones, las cuales me hacen soportar esta amarga convivencia contigo.

A esa gente que a diferencia de ti, se da cuenta de lo que realmente importa, sigue viendo los valores como tal y se muestra reacia a renunciar a sus principios e ideales, no como tú, que no sabes ni lo que es eso.

Sé que para ti sólo soy un producto del ochenta y cuatro con un código de barras en blanco, pero tú no eres mucho más, sociedad.

(Un cuarto de siglo a tu vera y sigo sin acostumbrarme a ti)

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