La tarde de hoy no marcará un alto en la camino.
Ha sido una más, comida tardía, siesta duradera y unas cervezas sumergidas en risas y anécdotas entre dos amigos.
Aunque el propósito de la tarde no fuera exactamente ése, que también.
Vaciaron sus armarios, ahora tienen menos recuerdos (demasiadas miradas desafiantes aguantaron), es probable que cuando los abran a partir de ahora piensen un poco menos y simplemente se dediquen a escoger la ropa adecuada.
No fue tan dramático como pensaban, la verdad, aunque quizá doliera un poquito o se les hiciera rara la situación pero para eso están, para apoyarse y hacerlo entre risas. Es de lo que se trata.
Se reveló el carpesano, el contenedor de "roba amiga" tampoco estaba muy dispuesto a mostrarse pero al final acabaron sucumbiendo, se rinden al presente de esos amantes de la escritura triste y melancólica.
Los recuerdos serán reciclados o aprovechados para lo que convenga, aún así, ellos saben que siguen dentro; que siempre quedará en ellos un pedacito de esa nostalgia, es irremediable.
Siempre quedará alguna letra para esos recuerdos de los que hoy se deshicieron y lo mejor de todo es, que no les importa.
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