Tengo una mezcla entre alegría, confusión y nerviosismo que me produce esta rara sensación al ver que sigo buscándote tras cada silueta e inundando mi estómago con mi vil y amada compañera de viajes.
Estoy sentado, con la mirada tan fija como perdida escuchándolo latir, casi hasta reventar y la indiferencia que me produce este hecho empieza a ser casi más preocupante que el tiempo que sigo dándome, dándote, dándoos.
Hoy, me aburre hasta escribir, saber y sentir si no te diriges a mí y ser no políticamente correcto es lo único que me ayuda a no ser del todo infeliz. La poesía revolotea tu melena al viento mientras yo me pierdo en tu pelo y tú en mis pensamientos.
Ha llegado el momento donde no respeto nada exceptuando mi egoísmo, al que baladas heladas empujan hacia el abismo y donde cada letra esculpida sobre este diario tiene más sentimiento que todo yo.
Sólo soy capaz de mostrar sin llegar a sentir. Me siento como el mejor cocinero en su oficio sabiendo que no volverá a probar su comida. Pasó su tiempo, ya no come, y mucho menos hoy que es domingo y la lluvia se ha apoderado de las horas...
4 comentarios:
¿donde estan las llaves de la puerta de tu corazón salinaaaaaaaas? xDDDDDDDDD
El problema no son las llaves, sino la cerradura, hahaha (K)
ooooooooh jojo llama a una cerrajera ^^
Fin de la conversa, hahaha.
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