Se les acusa de ser el sexo fuerte,el sexo firme.
Siguen vidas paralelas, pero ellos,
ni se conocen.
Todos siguen con el ancla en el pasado, ancla la cual dejó caer esa mujer, o esa otra, unos cumplen días, otros meses, otros años, pero siguen con sus vidas de inocentones resentidos.
Piensan en ellas a diario, unos desde que se levantan de la cama e intentan no pisar el orgullo, el cual hace tiempo que yace por el suelo, otros, simplemente en fechas marcadas. Cada uno lo lleva como puede.
Unos dicen que quieren verlas, otros no, algunos abrazarlas y otros simplemente recriminarles o hacerles entrar en razón, pero, por todos es sabido que darían todo lo que estuviese en sus manos por volver a pasar un rato con ellas, por volver a dibujarles corazones con sus dedos mientras recorren sus cuerpos, por intentar hacerlas feliz.
Probablemente las amarán desde la lejanía más de lo que pueda hacerlo cualquier encefalograma plano con el que festeen, ellas lo saben y ésa será siempre su mayor desdicha.
A mí me quedó marcada una frase que escuché un día y dudo que pueda olvidar algún día:
"Le tengo mucho cariño, pero no la quiero volver a ver"
Sí, serán el sexo fuerte, de sentimientos.
(Dedicado a cualquiera que se sienta identificado con estas líneas)
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