1 de septiembre de 2009

Manifiesto

La mochila está al completo, y muy lejos de sentirme mejor, estoy ahogado en náuseas desde hace un buen rato, no es malo del todo seguir sintiendo emociones tan intensas.
Agosto da paso a septiembre también en mí.

Es duro darse cuenta de que por momentos, la dejadez y el pasotismo se apoderan de uno, cuando el miedo y los nervios sólo son compañeros por un rato pero aquí estamos, sabiendo que a cada batalla de guerra, le acompaña una historia de amor, la mía lo hará en forma de libro.

Me di cuenta hace poco de que ultimamente mi cabeza sólo brilla cuando no relucen mis ideas mientras abría otra cerveza con el abridor que dejaste perdido por mi cocina. Sí, hoy me siento vacío, lo he vuelto a hacer, y la verdad es que no me siento peor persona, eso sí, veo peligrar la única debilidad que me quedaba, aunque sé que te amaré una y otra vez hasta que tenga tu corazón a mis pies.

Mención especial para los que seguís sin comprender las locuras que corren mi cabeza y aún así no desfallecéis, ¡qué mérito! Me encantaría extenderme y extenderme hasta la saciedad, no sé si porque tendré muchas cosas que decir y pocas que callar o al revés, la cuestión es que voy camino de un cambio inevitable que creí necesitar, aunque cierto es también que estos planes se hicieron pensando en el nombre de una película, a veces, la ficción supera al cine, lástima.

La madrugada empieza a dar paso al día y aquí uno que sigue viendo el pasar de las horas. El momento se acerca si yo me alejo de vosotros y es imposible negar las nuevas penas que un día más se adueñan de este nostálgico.

No dudéis ni por un momento que os echaré de menos.
Volveré, no sé cómo ni cuándo pero lo haré.

¿Y tú, volverás?

1 comentario:

érrima dijo...

Nosotros tmb t echamos de menos...bueno, al menos yo xD Espero que estés bien y que vuelvas pronto. Mientras tanto, sigue escribiendo. Un besazo

Publicar un comentario