28 de febrero de 2009

No sé quién soy

El enrojecimiento de mi miembro viril y la falta de sueño me hacen pensar de buena mañana.

Como el hecho de que mis dedos huelan a tu sexo, no es que me importe, pero me resulta curioso cuando tengo los sentimientos muertos. Nunca fui de esos.

Llueve sin parar, aún así, salgo a la calle a hacer unos recados. Bajo mi ropa oculto mi pijama pero es algo que ningún viandante sabe.

Anduve charlando un rato con esa parte de la familia a la que aprecio poco pero estoy en la obligación de estar en contacto con ellos. Para no desentonar, empezaron a aburrirme con sus historias, bueno, más bien, historias sobre él, que desde hace mucho tiempo me importa menos que los interrogantes que dejo por huellas tras cada pisada.

Por un momento, llego incluso a sentirme bien en su compañía y me sumerjo en una conversación pero de repente, despierto y huyo de ahí con una excusa barata y la más falsa de mis sonrisas.

Camino medio empapado pues la lluvia no cesa, la verdad es que me encantan estos días tristes y nublados. Me siento identificado con ellos aunque hace mucho que no llueve en mí...

Prosigo mi camino y con mis compras.
Por segunda vez en una semana vuelven a cobrarme de menos en la tienda en la que, tiempo atrás, salí a gritos y dejando a deber una pequeña cantidad de dinero.
Sé que me reconocen aunque me traten como si no.


Demasiadas contradicciones para una simple mañana que me hace dudar de quién soy.
Yo no lo sé, pero ellos tampoco.

25 de febrero de 2009

Apareciste...

Y de repente, apareciste.
Como siempre, tu sonrisa me hipnotizó. Creí que no podría negarme pero me harté de valor. Te sorprendiste al verlo, yo ni me inmuté.

Cerré de un portazo sin apenas contemplarte. El acelerador me llevaba a una eterna agonía, a la vida sin ti; el freno me devolvía a un mundo feliz, pero también lleno de falsas promesas y al cuento de nunca acabar.

El brusco sonido del embrague con el cambio de marchas retumbaba en tus súplicas, la inyección del motor cortaba a tu arrepentimiento y yo como si nada, haciéndome el duro pero en ruinas por dentro.

Y ahí acabó todo. Menos mal que sólo apareciste por mis pensamientos. Todo fue un mal pensamiento y yo, divago sentado en un banco esperándola a ella viendo pasar el mundo. Inmóvil, atónito, a ver qué depara una nueva tarde...

23 de febrero de 2009

Olía a ti

Aparentemente era un día normal como otro cualquiera, sin sobresaltos. Nada que se alejase demasiado de la monotonía exceptuando el hecho de que tras mucho tiempo intento gustar. Ya sabes que cuando me empeño en algo es bastante difícil que salga de mi cabeza sin haberlo conseguido.

Visita al peluquero un día antes y cuchilla de afeitar en mano, meses después. Si le dijera al gentío que con una cuchilla puedo pasar meses o que con un pack de cuatro pasé todo el tiempo que estuve sin saber de ti, se sorprenderían.

Finalmente me afeité, rasgué mi cara, como siempre. Había olvidado lo rutinario que podía llegar a ser ese momento con un poco de espuma por los rincones de mi cara y toda ella manchada de sangre frente al espejo.

Un poco de after shave, una cepillada de dientes minuciosa, un poco de esa gomina que sólo usaba cuando quedaba contigo, una dosis de desodorante acompañada de un poco de colonia y esa fusión de olores, de sabores, me hizo caer en la nostalgia.
Olía a ti, pero a mí; la besé a ella, pero a ti.

22 de febrero de 2009

Fue

Es impresionante el poder que pueden tener unas pocas letras si siguen un orden determinado.
¿Cómo puede decir tanto un simple vocablo?

Sigue pasando el tiempo, sigue la rehabilitación de los malos momentos, cambiaron los tiempos, las tardes y noches de penuria han ido siendo sustituidas por días de sonrisas y miradas cómplices.

No hay ni las más mínima sospecha de que un servidor progresa poco a poco, de que los domingos ya no son lo que eran y de que sigue enterrado el pasado con la pala del presente. Otro paso más el de ayer, no cabe duda alguna, fue.

20 de febrero de 2009

Pantalones como relaciones

He tenido, tengo y tendré pantalones, pero yo quería unos blancos, no me preguntes el motivo pero quería esos pantalones blancos. Costó tenerlos, es más, nunca me decidí a ir a comprarlos a conciencia y lo poco que busqué no di con ellos, aunque sinceramente, tampoco le puse mucho empeño.

De repente, un buen día me los compraste, apareciste con ellos, me los probé y me sentaban como hechos a medida.

La verdad, eran los pantalones que más me gustaban de mi armario y sólo los utilizaba en ocasiones especiales, para cuidarlos al máximo y mimarlos con el más pequeño detalle, pues con lo que había costado conseguirlos y la estima que les tenía, como para no hacerlo. De hecho, pensé que me durarían para siempre.

Pero el otro día los saqué del armario para volvérmelos a poner y tenían un agujero cerca de la bragueta, una raja en la entrepierna y muchísimos agujeros en uno de los camales.

No sé cómo pudo suceder. Recuerdo haberlos tratado lo mejor posible, limpiarles hasta la más mínima mancha pero tras sólo un año estaban destrozados. Con lo que yo los quería, no había tenido tiempo de disfrutarlos apenas y ahí yacían entre mis manos, agujereados por todos los rincones posibles, aún así, los agarré con firmeza y me los puse.

Unos simples agujeros no podían ser razón suficiente para deshacerme de tan deseados pantalones, además, lo más importante, me los regalaste tú y eso, para mí, siempre primó por encima de todo.

Y me los hubiera vuelto a poner una y otra vez durante toda la vida si hubiese sido preciso pero claro, hoy he comprendido que tú quieres que los tire, por eso he abierto el armario y sin bolsa ni nada, los he bajado fugazmente a la basura. Ahora vagarán por cualquier vertedero perdidos y yo sin saber de ellos...

Cualquier parecido con la realidad es de puta madre

14 de febrero de 2009

Un San Valentín de muerte

Como cada doce meses, aquí tenemos una de las más ilustres fechas del año. San Valentín, La gran mentira.
¿Qué se celebra ciertamente?

¿El día de los enamorados? ¿El del amor?
¿Quién está realmente enamorado?
¿Quién siente verdaderamente amor?

¿Quién se muere de amor por su pareja en los tiempos que corren? ¿Quién?
¿Qué empresa no trata este día como un negocio e intenta rentabilizarlo al máximo?

Si de verdad se celebra el día de los enamorados, me parece magnífico pero creo que no podrían celebrarlo más que el 2% o el 3% de la población. El resto simplemente se dedica a tener su vida en pareja, sin mayores preocupaciones, algunos por conveniencia, otros por comodidad y algunos otros porque no tienen el valor suficiente para tomar las riendas de su vida sin su principal costumbre.

Personalmente, pensaba que iba a ser el San Valentín más duro de mi vida, exceptuando aquel trágico del 2006 que acabó entre drogas y alcohol un martes cualquiera con una rosa perdida pero por suerte, este año tengo con quién celebrarlo. Siento amor por mis amistades y familia, por esa gente que no me deja "descansar" ni un momento, preocupada por mi felicidad, no sabéis cuán de importante sois, supongo que la mayoría de veces porque no os lo digo, espero poder transmitíroslo con actos, ayudas o simples sonrisas.

Gracias a todos los que me habéis hecho comprender lo que es la amistad y ya sabéis, como dice una de las canciones que más escucho actualmente:
"El amor para los amigos y el sexo para las mujeres".

Aunque claro, si alguna fémina merece amor, no dudéis en dárselo, ¡Salud señores!
Y felicidades a todos los Valentines y Valentinas.

13 de febrero de 2009

La magia de los sueños

Es curioso.
No siempre se sueña, o quizá sí, pero no siempre se recuerda.

Es de admirar cuánto podemos llegar a abarcar o sentir durante los sueños, muchas veces cosas sin sentido o cosas que no sabemos ni por qué las soñamos, otras veces, dejan al descubierto nuestras mayores carencias y nos ofrecen eso que sólo en ellos podemos tener y lo que ni una vida entera podría darnos.

Soñé contigo toda la noche y me jodió, la verdad, como cada sueño estábamos cerquísima y ambos sabíamos que quedaba magia pero me desperté, creo que es la primera vez desde hace años que me sentí así al soñar contigo.

No había que darle más vueltas, sólo había sido un sueño más.

Pero llegó la tarde y una interminable siesta me volvió a adentrar en ese mundo ficticio. Soñé con ella toda la tarde, con su mirada perdida en mil vivencias, con su heredad cara de haber dormido poco. Tal vez no había la misma magia que contigo, tal vez aún sea pronto, pero sonreíamos, bromeábamos, algún acercamiento que otro y esas miradas cómplices que se adueñan de los principios de cada relación. Volvía a ser feliz.

Y es poca la gracia que me hace lo de empezar a soñar con otras personas y sobre todo, sueños de ese estilo, pero la verdad, todo lo que no sea soñar contigo, bueno es. Cualquier sueño será bien recibido y si es con ella por lo menos sé que no es una infame y si lo acaba siendo, cosa que puede suceder, en un principio le daré el beneficio de la duda, como a cualquier persona. Se lo merecen.

En resumen, hay muchos días que no sueñas y días en los que eres capaz de soñar dos veces y ser feliz por un rato, aunque sea con dos personas distintas, varias experiencias. Grandioso, pero bueno, supongo que a veces los sueños, sueños son.

10 de febrero de 2009

De nuevo por aquí

Ya estamos de nuevo por aquí tras un par de días de vacaciones,. Más que de vacaciones, de resaca, y es que a estas alturas la resaca ya no dura sólo un día, un par de días por lo menos y en los que no valgo ni para escribir lo más mínimo, de vacaciones cerebrales como diría un amigo.

Después de más de un mes sin salir volví a hacerlo, lo único que he sacado en positivo es que por fin salí con sombrero, que era una cuenta pendiente con la vida.
También destacar que ha sido una de las resacas menos depresivas desde hace unos meses lo cual no está nada mal. Supongo que es señal inequívoca de que vamos progresando.

Así que poco a poco vamos abriendo camino y dejando lejos las profundidades, siempre de vuestras manos y sobre todo de vuestra sonrisa. Un abrazo a todos los que me hacéis sonreír a mí también.
Sin vosotros, todo esto no tendría sentido.

7 de febrero de 2009

Bajo vuestra mirada...


Otro partido más.
El partido de esta noche no pasará a la historia ni por el juego, ni por el resultado obtenido, un 5-0 contra los últimos del campeonato tampoco es algo digno de alarde.

Hablábamos en la vuelta, de camino a casa, que el partido de hoy no había sido divertido, (lo citado en el párrafo anterior, no fue nuestro mejor partido) pero sigo disfrutando como un niño cada partido que juego, bajo la atenta mirada de las Torres de Serrano, son la entrada a la antigua muralla de la Ciudad de Valencia. Aunque para mí, la mayoría de las veces es una muralla con el presente, pasado y futuro, un rato en el que soy libre, libre de mí, de mi mente, un rato en el que sólo gozo con gente que si no fuera por el equipo probablemente no conocería y todos son gente fabulosa. Somos una pequeña familia los viernes y es algo digno de agradecer, son ya cinco años jugando con vosotros cada semana bajo las torres, pasaron tiempos buenos y menos buenos pero todos cubiertos de anécdotas y de un buen rollo infernal.

Los Anónimos están de aniversario, diez años, ni más ni menos, en los que se ha vivido de todo, desde partidos memorables y cenas gloriosas pasando por noches de locura e incluso ganando una copa, yéndonos a la superbowl de Barcelona (jugando medio borrachos) hasta viéndonos obligados a despedir a alguno de los nuestros antes de tiempo, toda una pena.

Señores, va por ustedes, ¡por otros diez años!

6 de febrero de 2009

Víctima de un irreal presente

Últimamente no entiendo demasiado los caprichos del destino.
No sé si el cambio de mi sonrisa por la suya fue un trueque con ella sin más o simplemente fue conmigo mismo, fruto de la decepción que dejaste aquí.

Quizá fui mi propia víctima y por eso sonreí. Porque no he vuelto a poder soltar un verso que no escupiera odio, porque al final del todo te limitaste a soltarme un "Gracias" como el que te da cualquiera cuando te devuelve el cambio, pero tú no me devolviste todo lo robado. Porque aquel día en el hospital anduve jodido, ya ves, yo con cólicos y tú con mongólicos, por todas las noches de insomnio que llegaron a hacerse eternas o tal vez simplemente fuera porque cada vez que pienso en ti me viene a la cabeza la estúpida frase "Siempre os quedará París". No sé ni qué significa, quizá no tenga sentido, puede que sí, lo único que sé es que sea lo que sea yo no soy partícipe de tal dicho o acto, y la verdad, con el tiempo seguro que lo agradeceré.

Lo agradeceré aunque me siga matando lo de cruzarme con tu olor cada día por la calle porque si hay algo que me tranquiliza es que ese bote azul olía distinto en ti que en cualquier otro ser humano, llevaba tu esencia, y es algo que hoy, vuela lejos de aquí.

Probablemente sí, fuera una risa irónica.

5 de febrero de 2009

Llegó lo impensable...

Quién me iba a decir que acabaría creando finalmente un diario como exilio para mi frustrado desahogo emocional, pero lleva unos días rondándome la cabeza la idea y hoy la pongo en práctica, ya veremos lo que dura.

No voy a contar mi vida, no es mi estilo, simplemente plasmaré alguna de las locuras, frases o ideas que pueblan mi cabeza de vez en cuando ya que creo que si no las suelto nunca me abandonarán y la verdad, no las quiero junto a mí.

Vamos, que va a ser un diario aburrido que probablemente ni entenderéis los que estéis dispuestos a malgastar vuestro tiempo leyéndome, o quizá sí, quién sabe hasta dónde llegará nuestra "conexión"...

De momento aprovecho para saludar y agradecer a los que habéis estado ahí en tiempos melancólicos y difíciles, pues sin vosotros llegar hasta aquí quizá hubiera sido bastante más complicado.