27 de febrero de 2010

Wednesday nights

Es necesario asimilar sus acciones con las nuestras, por un tiempo dejé olvidada aquella magia en forma de película, cuando los ojos de esos actores eran un simple recalco de nuestras escenas donde siempre te he querido pero nunca te he esperado.

La dejadez se ha apoderado de mi escritura como tú de mi cabeza donde cada vez tengo más claro quién quiero junto a mí en los momentos alegres y a qué debo dedicar mi tiempo en el futuro.

Pequeñas o grandes figuras pasan con más trascendencia de lo que aparentemente necesitaba por mi vida y no me queda otra cosa que hacer que rendirme ante la evidencia como lo hacía cuando babeaba en aquel bar cada miércoles noche que principiantes interpretaban desconocidas canciones mientras tú no eras consciente de la situación. Yo tampoco.

Deberían prohibir decirle a más de una persona en nuestro letargo las mismas cosas, así como mentir o traicionar nuestros principios. He optado por mantenerme fiel a mi esencia sin conseguir grandes avances, pero me basta con no olvidar que un día yo también fui feliz.

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