Me he asomado al borde de mi cama para echar de nuevo la vista atrás donde tras la niebla, veo aquella foto donde destacan nuestras siluetas en un fondo en blanco y negro.
Me ha vencido la nostalgia y he sentido la necesidad de poner aquel vídeo donde filmaba nuestros mejores besos, aquella pasión que se apaga con la misma intensidad que la cerveza que sostengo en mis manos mientras apoyo los pies en la mesa y me puede esa sonrisa que aclara mis necesidades.
He acabado derrotado por largas noches de mujeres, drogas y alcohol que me han mostrado mi lado más vacío, mis rincones más incompletos cuando caigo en la cuenta de que este sentir del agua ardiendo es lo más cerca que estuve de ti.
Abnegado del amor, de ti. Consumido por el tiempo, por mí.
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