Salgo del garaje, sigo recto, sexta calle a la derecha y al llegar a la rotonda me uno a la autovía. Tras unos kilómetros nos desviamos a la izquierda y poco más tarde hacemos lo mismo pero al lado contrario. En apenas unos metros toca decidir... una vez más.
Me dormí enamorado y me desperté abrazado a ti una tarde de esas que se empeñan en desafiar a mi control sobre todas las cosas. El sudor de mi espalda únicamente indica el calor de mi complemento, mi batalla en sueños por retenerte cuando de repente, esa noche cerramos los ojos al unísono olvidándome dentro de ti.
Al volante, dejamos atrás salidas tan absurdas como corazones en burdeles mientras sonrío y tú ni siquiera te das cuenta de lo que sucede pues tu mano anda aferrada a la mía. Yo soy consciente de que cuanto más largo es el camino, más corto es el retorno.
Estás guapísima. Desnuda en mi cama siempre lo estás.
1 comentario:
Espero que este camino sea el correcto...y no una mas de tus paradas en burdeles ¬¬
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