Anoche me paré a leer a un visionario con mi mismo nombre, tenía un estilo clásico definido y la sinceridad de su interior era delatada por la claridad de sus ojos.
Leí música donde nuestras notas nunca desafinaron, comprendí que si te obligué a ver películas de amor era sólo para intentar meterte un poco en el papel. Sólo quería que entendieras que no iba a ir a ningún sitio si no era contigo, mentalicé versos hermosos mientras me alimentaba de tu mirada si con ello lucía las joyas de tu sonrisa y hoy, hasta el enjuague bucal me sabe a ti.
Pienso en el tiempo en el que nuestras cabezas se alineaban y era víctima de las distancias cortas, en el sentir de tu tocar que nunca he vuelto a ver y en el tacto de tus besos, que he llegado a comprender que no suenan igual en otras bocas. Hoy sigo siendo aquella marioneta que manejabas con los hilos de tus palabras y comprendo que no hay escudo que valga para estos fuegos artificiales que tengo por sentimientos.
Nunca llegaste a entenderlo. Tú, que pensabas que era del sur porque por ti perdí el norte. Yo, que te siento débil como a mí cuando miro nuestras fotos y me veo abrazado a la felicidad y a ti en el reflejo de mi húmeda retina. Y vosotros, que cuanto más os digo, menos le tengo que decir.
Perdona si ayer no te quise, hoy, vuelvo a la carga.
1 comentario:
Muy emotivo cielo,pero mi pregunta es...?vale la pena sentirse así por alguien que no te merece,que no te valora...??piensalo tete y ya me respondes,un besito
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