10 de octubre de 2011

Una declaración más.

Ese gesto que recoge
otra mirada feliz
de un querer que se esconde
tras besos en tu nariz.

Esa sonrisa que esbozo
al seguir tu parpadeo,
pues es tu cerrar de ojos
como letras de Berceo.

Ese sentir retratado
en nuestro amor de baladas,
desde Bécquer a Machado
por sábanas empapadas.

Esa pasión desbocada
en mis abrazos al dormir
o en tu cara dibujada
cuando vuelve el sol a latir...

4 de septiembre de 2011

Mariposas

Escribiré. Lo haré para mofarme de aquel chico triste que un día abrió este blog o para aquel infeliz que lo continuó durante tanto tiempo. Necesito decirle que la espera ha valido la pena y mi única inspiración será la brecha de kilómetros que se abre entre nosotros con el paso del segundero.

La lluvia se bate al son de la uralita mientras me excede la pasión sin tender a razones y atónito, nos observo cuando arrodillado ante ti no sé ni por dónde empezar. Es fantástico tenerte tan cerca como lo está de ti mi vulnerabilidad en el momento en el que acepto que no hay mejor música para escuchar que el ritmo de tus besos por mi cuello.

Es difícil descubrirse tan inseguro al sentir ese paprpadeo tuyo tan peculiar o esa forma de asentir con la cabeza que me empuja a un enamoramiento inducido por el destino. Aunque más lo es intentar no exteriorizar mis sentimientos en forma de sonrisas cada vez que te tengo cerca.

Una mano en el bolsillo, la otra en tu mano y la mirada al frente siempre. Ahí dónde espera ese largo camino que empezamos recientemente.

30 de agosto de 2011

¿Playa?

¿Para qué preocuparme por la lluvia y la arena si puedo besarte cuando quiera?

10 de julio de 2011

Otra más

Otra noche en guerra fría
esperando que se reten,
palabras ante poesías,
sencillismo como Bécquer.

Otra cerveza vencida
persiguiendo inspiración,
una nueva perspectiva
que guiará a la sinrazón.

Otra batalla perdida
fruto de algún corazón
que de nuevo dejó escrita
otra declaración de amor...

3 de abril de 2011

Mirada al frente

La cabeza sigue gacha, mis ojos perdidos en el tumulto y mi conciencia divagando al son de la música.

Es difícil e injusto. El no saber por dónde empezar me aterra, el de no ver el final de este largo túnel me hace sonreir por momentos, aunque sean los menos, caprichoso el destino.
Estoy harto de emborracharme de recuerdos recientes que se ahogan con la cerveza en este dolor de barriga tras declararme la guerra una vez más.

Pienso constantemente en "El cuaderno de la felicidad" y me siento tan estúpido como el reloj cuando es adelantado. Avanza como una gacela el tiempo y yo sigo bajo el dictado de la hora. Parecía imposible que pudiera olvidar ciertas cosas y hoy recordar tan poco, pero con tanta intensidad.

El hecho de sentirme bien es relativo. Soy perro viejo y poco consigue sorprenderme ya. Me asalta el aire mientras sigo fijo en este banco, enfocado al río, bajo el volar de las palomas y cuestiono si hice bien al cambiar de camino un buen día sin motivos. El orden, a veces, altera el producto.
A pesar de eso, sigo conciliando el sueño esquivando madrugadas.

La falta de sinceridad me escupe a la cara y el exceso de ella sería un error. Tocado y hundido una vez más aunque aún me quede una espada en cada mano.

29 de marzo de 2011

Fragmento

- ¡Eh!
- ¿Qué?
- Me estoy enamorando de ti.
- Eso es perfecto.
- Lo dudo.

10 de marzo de 2011

¿Media naranja o almas gemelas?

Entre miradas perdidas
los sususrros fueron dagas.
Entre caricias se olvida
el callar de tus palabras.

Te entendí al serme franco
y entre dulces te esconderé
reinando a solas el banco
de la calle la cual te besé.

Deja de lado el sentido
que dicta nuestra ruptura
si no me doy por vencido.

Pues no hubo mayor tortura
que cuando di por sabido
que los dulces nada curan.