Empiezo de cero, dilapido bases de escritos y estoy aquí de nuevo sintiéndome observado mientras algunos ponéis en duda mi cambio. Afirmo, firme.
Todo y nada ha cambiado, me sigo deshaciendo por dentro ante mis decisiones, propósitos y objetivos. Esa forma de actuar que me hace morder el polvo a la espera de unos besos que aún no llegan. Seamos justos por favor.
Rehuye de mi sensatez, de la vil y dulce mirada que transmite todo lo que me falta. Me siento raro, tanto como quiero que lo seas tú conmigo, como te sentirás cuando te huela deseando besarte.
Reté al destino a un pulso en el que me es imposible avanzar solo, pestañea y permíteme acercarme un poco más a ti, estoy cerca y sabes que es cuestión de tiempo que rasgue tu cuello con mi barba...
1 comentario:
No digo nada sobre segundas partes por aquello que dicen por ahí sobre ellas... pero los reencuentros... esos, pequeño, siempre siempre fueron buenos.
Bienvenido, otra vez, ya lo sabes.
Publicar un comentario