26 de septiembre de 2009

En definitiva, yo

Está comprobado. Nadie termina de pasar por el triángulo de mis sentimientos, nadie...

Es difícil atragantarse cuando hay poco que decir, pero no imposible cuando se tropieza una y otra vez con un corazón que adorna un áspero pensamiento. La dura rutina consigue alejarme por momentos de ti, de mí, del principio de este diario que cabalga cada vez más rápido hacia su final.

Por instantes parece que las cosas cambian, pienso que no me equivoqué al tomar la decisión pero, sin duda, sería mucho mejor llegar a casa y contarte mis quehaceres diarios escondido en tu pelo. A diferencia de esto, termino por sentirme solo, como cuando tienes sexo con alguien a quien no amas.

Tic tac, tic tac, la aguja no cesa mientras en mi lista siguen tareas por realizar, ejercicios que me ocupan tu tiempo, que me obligan a pensar menos en ti, pero más intensamente y siempre, con una sonrisa que termina por vencer a mis labios.

Todo y nada cambia cada día en mí si no me llamas (sin la elle).

12 de septiembre de 2009

De ilusiones se vive...

Los párpados pesan, el cansancio se ha ido apoderando de mí una vez más en este sueño en el que tú andas desvelada por el pasillo.

Las heridas de mi mano impiden una cómoda escritura para la que apenas tengo tiempo en esta época en la que el andar se quedó atrás. El paso ligero se ha apoderado de mis pensamientos.
Es como una huida constante en la cual me siento bien, sumergido en tardes de cielo naranja. Poco recuerdo ya, sólo sé que un día fui el mejor en todo menos en olvidarme de ti, ahí, siempre tuve el último puesto reservado.

Esta noche el rojinegro del cielo relata la lejanía del plenilunio y el blanquiazul de mis ojos deja clara mi pasión.
No me importa que se caiga el vaso de café si con ello puedo verte sonreír cada mañana cuando me levanto mientras señalas mis ganas de volver a besar en esta cama de matrimonio en la que me consumo perdido.

De ilusiones se vive y de recuerdos se muere...

1 de septiembre de 2009

Manifiesto

La mochila está al completo, y muy lejos de sentirme mejor, estoy ahogado en náuseas desde hace un buen rato, no es malo del todo seguir sintiendo emociones tan intensas.
Agosto da paso a septiembre también en mí.

Es duro darse cuenta de que por momentos, la dejadez y el pasotismo se apoderan de uno, cuando el miedo y los nervios sólo son compañeros por un rato pero aquí estamos, sabiendo que a cada batalla de guerra, le acompaña una historia de amor, la mía lo hará en forma de libro.

Me di cuenta hace poco de que ultimamente mi cabeza sólo brilla cuando no relucen mis ideas mientras abría otra cerveza con el abridor que dejaste perdido por mi cocina. Sí, hoy me siento vacío, lo he vuelto a hacer, y la verdad es que no me siento peor persona, eso sí, veo peligrar la única debilidad que me quedaba, aunque sé que te amaré una y otra vez hasta que tenga tu corazón a mis pies.

Mención especial para los que seguís sin comprender las locuras que corren mi cabeza y aún así no desfallecéis, ¡qué mérito! Me encantaría extenderme y extenderme hasta la saciedad, no sé si porque tendré muchas cosas que decir y pocas que callar o al revés, la cuestión es que voy camino de un cambio inevitable que creí necesitar, aunque cierto es también que estos planes se hicieron pensando en el nombre de una película, a veces, la ficción supera al cine, lástima.

La madrugada empieza a dar paso al día y aquí uno que sigue viendo el pasar de las horas. El momento se acerca si yo me alejo de vosotros y es imposible negar las nuevas penas que un día más se adueñan de este nostálgico.

No dudéis ni por un momento que os echaré de menos.
Volveré, no sé cómo ni cuándo pero lo haré.

¿Y tú, volverás?