Acompañarte a dormir, verte soñar, abrazarte en mitad de la noche, girarme para que me abraces tú más tarde, despertarte entre besos, sonreir con tus gestos matutinos, llevarte a casa, doblar bien tu pijama, dejar tus zapatillas caseras en su sitio, recoger lo que has dejado desordenado y ver tu cepillo de dientes.
Echarte de menos, meter en la papelera el pañuelo que tú no supiste, pensar que te acuerdas de mí, saber que te mereces unas letras más, escribirte, buscarte con la mirada y no distinguirte, querer tenerte, llamarte sin obtener respuesta.
Y quererte.